Terminando de armar la agenda de carreras para 2015

31 01 2015

Casi listo para encarar 2015. Varias carreras, sobretodo en el segundo semestre. Creo que estoy para que me internen ya!!!!

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Se acabó la buena vida!!!!

1 02 2012

El objetivo era descansar durante diciembre. El cuerpo lo pedía luego de la paliza recibida durante 2011. Muchas carreras, muchos kilómetros, muchos viajes.

Lo que nunca imaginé es que en enero sería la mente la que iba a pedir vacaciones y así sucedió! No había forma de salir a entrenar; ni siquiera combinando con amigos. Más allá de correr un poco para endurecer los pies con el barefoot running, creo que si salí en bici 2 veces fue mucho… y natación ni hablar…

Claro que alterné con mi vuelta al windsurf, lo que otros llamarían crosstraining, y eso permitió mantenerme medianamente en forma casi sin aumentar de peso.

Pero se acabó! Ahora tengo que volver a las pistas, supuestamente recuperado en cuerpo y alma. Tengo varios compromisos para este año y el primero es en tres meses. No hay opción!!!

Hoy empieza la cuenta regresiva rumbo al Ironman St. George-Utah!



Epic5 – Video RedBull – Capítulo 5

30 06 2011



Epic5 – Tercera parte

24 05 2011

Día 1 – Kauai

Datos al empezar el día:

Distancia acumulada: Nado: 0 km, Bici: 0 km, Corrida: 0 km
Horas de sueño: 6
Sueño acumulado: 6 horas
Clima : 21º C de mínima y 27º C de máxima con lluvias.
Calorías consumidas:0
Calorías acumuladas:0
Altura: 0
Altura acumulada: 0

Llegó la hora!!! La largada estaba programada para las 3AM por lo que nos levantamos una hora antes. El día anterior se habían llevado las cajas de las bicis pero faltaba el resto del equipaje.

Desayuno junto a Josef y escala obligada en el baño.

Bajo y me presentan a mi tripulación a cargo de Lisa Kaili y Michelle Lizama. Compartía el auto con el Team Nike y estaban bastante apretados. Por suerte después nos separaron, no tenía sentido ya que ellas al hacer postas iban más rápido y el auto no podía estar yendo y viniendo para abastecernos a los dos.

Había llovido muy fuerte durante la noche y eso generó un cambio de planes. En vez de nadar en la playa cercana (la misma en donde corrimos con Josef), nos iban a llevar en auto hasta el mojón de la milla 25 y de ahí se largaba hacia Lihue en donde había otra playa.

El mar estaba muy revuelto y aparentemente había amenaza de “big fish”, forma cariñosa o curiosa para referirse a los tiburones….

Este cambio provocó que la largada se corriera a las 3:30. Con Josef puteábamos porque nos estaban sacando media hora de sueño.

El mojón de la milla 25 era el medio de la nada. La ruta estaba desierta y el cielo cubierto.

Tuvimos que esperar unos minutos más a que viniera el religioso quien parte en inglés y parte en hawaiano hizo la bendición.

Sin mediar agua va, Jason dijo: Vamos! Y empezó a correr.

Habíamos quedado con Josef en correr juntos pero ya saben cómo son estas cosas. Empecé a correr de manera conservadora, uno está fresquito y tiene ganas de ir más rápido de lo que debe, sobretodo teniendo en cuenta todo lo que había por delante.

Enseguida se pone a mi lado Kelly McKean, una de chicas del Tema Nike. Te molesta hablar mientras corremos? Ningún problema le dije.

El ritmo era bueno y me preocupaba pasarme. Había fijado como objetivo hacer la maratón entre 3 horas 45 y 4 horas. Si iba más rápido lo iba a pagar después.

Se sucedían las subidas y bajadas. Cada tanto pasaba un auto que al ver a descerebrados corriendo hacia su dirección, aminoraban la marcha.

Me imagino la cara que habrán puesto al ver gente con linterna en la cabeza corriendo a las 4 de la mañana!!!! Jajajaaj!

La temperatura estaba bien. El viento venía de espaldas. La tripulación paraba seguido para darnos hidratación.

Escuchaba detrás de mí las voces de Josef, Christian y Jason. Me daba cuenta además si estaban cerca o lejos por la cercanía sus respectivas tripulaciones que luego de abastecerlos se adelantaban para parar y esperarlos.

Incesante ida y vuelta de los dos equipos de filmación. No veo la hora de ver cómo quedó eso.

Sigue todo bien hasta que de golpe Kelly en el kilómetro 12 me dice: Nos vemos!
Eh!? Qué está pasando? Y en eso veo que Patty Smaldone la reemplaza. Cagamos!!!
Ahora me va a llevar volando. Tranquilo Juan, medite!

En Kapaa lo alcanzo a Chet que había largado antes.

Fuimos juntos o casi ya que ella iba unos 2 metros por delante. Seguimos así hasta que pasando unos kilómetros la marca de la marca de la media maratón (que hice en 1:56 aproximadamente) vuelven a cambiar.

Ya no la pude seguir porque Kelly levantó el ritmo y se me fue. Ahora solo a tratar de mantener el ritmo. Estaba amaneciendo.

A mi izquierda veía el mar y estaba muy, muy picado. El cielo nublado y en cualquier momento se largaba a llover.

En todo este tramo tenía esperanzas de que Josef me alcanzara para que fuera más ameno pero no se dio.

Hubo un tramo muy peligroso con lluvia copiosa y bordeando la ruta. Los autos pasaban muy cerca y por más que iba hiper atento y enfrentando al tráfico, el spray que levantaban limitaba la visión, tanto de ellos como la mía. Incluso hacía difícil que mi tripulación me abasteciera por lo que opté por cruzar la calle cada vez que los veía.

En una de las paradas Michelle me dice que había cambio de planes y que nos dirigíamos a la playa. Eran las dos opciones: playa o pileta.

Los últimos 5 km fueron con interesantes subidas y en otra de las paradas me dice que la playa estaba imposible. Que corriera una milla más para terminar y ella me llevaba en el auto hasta la pileta. Cosa de locos!!

Finalmente y a lo lejos veo que para el auto, yo venía midiendo con el Garmin y pintaba que me iban a alargar la distancia. En esa instancia, no dan ganas de hacer metros de más.

Termino en 4:02 y a la pileta. Un trayecto de casi 3 km. Cuando llego voy rápido al vestuario a cambiarme y en el momento en que estoy a punto de entrar a nadar me dicen: parece que vamos para la playa. Ni loco le dije, ya estoy acá y me zambullí. Parce tonto pero los minutos se iban como agua entre las manos y representaban menos descanso nocturno. Ya me veía perdiendo 10 minutos más para llegar a la playa y una vez allí más deliberaciones para ver qué hacíamos.

Michelle del Team Nike hacía rato que estaba nadando y parecía que tenía un motor fuera de borda. Envidiable su velocidad y destreza en el agua. No en vano cruzó el Canal de la Mancha. Obviamente y como buena purista, nadaba sin neopreno.

Yo me lo puse igual aunque el guardavidas me dijo que el agua estaba tibia. No estaba para regalar más tiempo.

Me dijo también que eran 40 idas con sus respectivas vueltas, lo que me desconcertó un poco. Qué distancia rara que tiene esta pileta me dije.

Muy agradable la temperatura del agua, el neoprene no molestó ni dio calor.

De a poco fueron llegando el resto de los corredores y los equipos de filmación. Ian Adamson filmaba desde abajo del agua. Van a salir muy buenas tomas.

Me enteré más tarde que hubo una discusión entre Kirk Montgomery y Jason porque el primero insistía en que nadáramos en la playa para tener mejores tomas pero Jason priorizó nuestra seguridad.

Cada tanto Michelle, no la nadadora sino mi tripulante, me consultaba porque vuelta iba para confirmar. Siempre coincidíamos. Asomo la cabeza en la 39 y le digo, me falta una y ya estoy. No, no, salí que ya estás! Hiciste una de más.

Me dio bronca pero ya estaba. Paciencia.

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Entre las paradas para tomar y comer más los metros de más, tardé 1:18. Desastre!!

Salgo rápido, me dirijo al vestuario para ducharme mientras voy entrando la panza porque me sigue una cámara, jajaaja!

Se traba el Garmin y lo reinicio.

Teníamos que hacer 45 km desde la pileta hasta Waimea. La ida resultó bastante amena, me sentía contento sobre la bici. Ya faltaba menos para terminar el primer día. O al menos eso parecía…

Se sucedían las “rolling hills” pero con preponderancia de las favorables. El viento igual, por momentos de cola, por momentos de costado pero no molestaba.

1 hora 30 para llegar al retome. Era lógico pero se había acabado la fiesta.

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Lo que siguió fue impresionante. Mucha trepada y TODO el viento en contra!!

La velocidad promedio era un chiste y para colmo me dolían las piernas.

Aproximadamente en el km 60 me alcanza Josef. Lo sigo unos metros pero la bici es su fuerte y no tengo nada que hacer. Se me va.

Al rato pasa su tripulación y Suli me alcanza ibuprofeno. Iba a pasar un larguísimo rato hasta que hiciera efecto.

La vuelta se me hizo eterna y la sufrí mucho. Por momentos, en las trepadas, la velocidad era de 10/12 km/h. Un tortura!!!

Faltando unos 10 km para terminar esta primera vuelta, me pasa Christian.

Con paciencia llego al retome en la pileta. Christian me estaba esperando.

Por suerte había pocos semáforos. Teníamos que respetarlos y parar en todos. Alguno de ellos en la mitad de una trepada…

Estos segundos 45 km me habían demandado 2 horas 10 minutos!!! Y todavía faltaba una vuelta! Qué paliza!!

Otra vez rumbo a Waimea. Esta vez la distancia me demandó 1 hora 50. El dolor de piernas empezó a ceder pero el cansancio y un poco el jetlag se hacían sentir.

No recuerdo demasiadas cosas de esta segunda vuelta más que quería llegar!!! Disfruté bastante de la vista en Waimea. Se veía a lo lejos la isla de Niihau.

Esta vez el retome estaba un poco antes y me llamó la atención. Pero estaba bien ya que la línea de llegada no estaba en la pileta sino en el aeropuerto.

Demoré 1:50 a Waimea y traté de disfrutarlo sabiendo que lo que venía iba a ser durísimo.

Y lo fue. Un parto!!! El viento no aflojó en lo más mínimo, y hasta diría que se sintió más fuerte. Obviamente esa sensación era fruto del cansancio.

Durísimo pero eso era lo que habíamos venido a buscar no?

Me armé nuevamente de paciencia y gracias a que el dolor había casi desaparecido, fui poco a poco descontando los 45 km que me separaban de la meta. La tarea me demandó 2 horas 15. Unos 5 minutos más que la primera vez.

Llegando a la pileta perdí a mi tripulación y no sabía para qué lado agarrar. Traté de ubicarla con el celular pero no hubo caso. Por suerte la vi a lo lejos, haciéndome señas y la seguí.

La línea de llegada estaba en el parking del aeropuerto. Dantesco espectáculo. Atletas tirados en el piso descansando. Otros desarmando las bicicletas ayudados por su tripulación.

Teníamos un poco más de dos hora para tomar el avión a Honolulu.

Lo único que odio de las carreras es armar y desarmar la bici. Había gente que lo hacía por uno pero preferí recibir solo ayuda y terminar yo el trabajo. Una bici mal acomodada era garantía de rotura.

De Buenos Aires a Hawaii la caja de la bici llegó intacta. TSA no la revisó pero eso ya era historia. En cada vuelo tuvimos que sufrir viendo como TSA habría cada una de las cajas. Me quedé a presenciarlo porque el tipo no se daba cuenta de cómo cerrarla y sin tocar, le tuve que decir como hacerlo. Suerte que me quedé.

Vuelo sin sobresaltos pero en Honolulu la cosa estuvo un poco desorganizada y no había nadie esperándonos.

Josef fue el más inteligente y enseguida tomó un taxi al hotel. Se ganó con esto un par de horas extra de sueño.

Yo me quedé esperando una solución, que no llegaba. Finalmente nos repartimos con el Team Nike y me fui en auto con Iam Adamson, Leah Garcia y Kirk Montgomery.

Hago el check-in, subo a la habitación y no se podía respirar del olor a cigarrillo. Como ex fumador lo siento más.

Bajé a quejarme y me dijeron que el hotel era no fumador. Empecé a discutir y finalmente logré que me dieran otra pero a todo esto ya había perdido otra hora de sueño.

Faltaba armar la bici!!!

Al final me fui a dormir cerca de las 12 … Había sido un día largo.
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Sigue…



Falta sólo un mes para Epic5!!!

5 04 2011

El tiempo vuela y la paliza de los entrenamientos se va sintiendo en el cuerpo.

El que pasó fue un fin de semana al 80%. Los cuadriceps no se recuperaron del todo de la paliza de la otra semana y aunque el clima “ayudó”, no me privé de mis back to back.

Viernes 3000 metros de natación y la idea era correr al volver a casa pero se largó a llover con tormenta eléctrica.

El sábado 100 km de bici más 15 km a pata y el domingo 130 km de bici.

Programé más pero se largó a llover cuando iba por el 40 y no paró por varias horas. Estaba con Félix y cometimos el error de seguir pedaleando.

Fue una ruleta rusa, nosotros veíamos bien pero el spray que levantaban los camiones hacía una nube que nos tapaba. Mucha adrenalina pero excesivamente peligroso. Interesante experiencia pero con una vez alcanza…

A la tarde salí para hacer 21 a pata. Me acompañó Giovanni en su bici pero los cuadriceps dijeron basta antes de tiempo y paré en el 15.

Ahora la recta final. Próximo sábado y domingo última paliza y empieza una suave descarga para llegar entero a Hawaii.