Ultraman Hawaii 2011 – Reporte Día 1

28 11 2011
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Epic5 – Última parte – VICTORY LAP!

16 08 2011

Día 5 – Big Island

Datos al empezar el día:

Distancia acumulada: Nado:15,2 km, Bici: 720 km, Corrida: 168 km
Horas de sueño: 1:45
Sueño acumulado: 20:45 horas
Clima : 22º C de mínima y 27º C de máxima.
Calorías consumidas acumuladas: 17919
Altura acumulada: 6521

Finalmente dormí 1:45. Esos 15 minutos perdidos fueron gracias a un par de llamados y estaba tan dormido que no daba pie con bola para desconectar el teléfono pero dejandolo que funcionara como alarma.

Arriba rápido, daba la sensación de no haber dormido nada. Salimos de la habitación y en la puerta del hotel estaba Jason que acababa de terminar. De locos.

Laura me preguntó preocupada en dónde había terminado durmiendo. Le conté que Morgan me había hecho el favor permitiéndome dormir en su habitación.

Transfer y al aeropuerto para no perder tiempo. Ya le había comentado a Josef la idea de esperarlo a Jason y largar todos juntos pero Jason a través de Rebecca nos dijo que el iba a dormir un par de horas y tomaba otro vuelo más tarde.

Con Tiff

No era lo ideal pero no quedaba otra. Si seguíamos esperando nos quedábamos dormidos, era fundamental mantenerse en movimiento.

Vuelo tranquilo a Kona. En el aeropuerto esperamos a que Jenn y Rebecca fueran a alquilar los autos y partimos para el muelle.

Nos cambiamos mientras alguien quedó a cargo de armar las bicis.

Con Josef pedimos explicación de hacia dónde nadar porque no había boyas. Nos indicaron una pequeña boya que estaba casi a 2 km. Para que se den una idea, era un cilindro blanco de no más de 50cm de alto que apenas se veía. Nos señalaron unas construcciones y unos árboles como referencia pero si apenas se veía estando parados, desde el agua no había forma. Se suponía que un par de kayaks nos iban a guiar.

Conocimos a Willian “Ironox “que corría solo en Kona. Rondita y largamos Josef, Christian y yo. Aparentemente Tiff, Chet y IronOx ya lo habían hecho.

Josef nada muy derecho y en seguida los perdí. Eso no era problema pero sí el kayak que partió con ellos y me dejó solo.

Había embarcaciones dando vueltas y empecé a tener miedo de que me pasaran por encima. Ni les cuento el miedo a que apareciera algún tiburón. Unos días después leí en el diario que había habido encuentros en esas aguas y en esa semana! No era solo fantasía.

No encontraba la boya pero seguía nadando. Iban 47 minutos y ya estaba por pegar la vuelta cuando vi un kayak y le hice señas. Me indicó el lugar de la boya pero yo seguía sin verlo. Se lo dije y finalmente me acompañó. La puta! Último día y tener que nadar solo y a ciegas.

Por suerte para la vuelta me indicó una antena para que la usara como guía. Volví volando, bue…!! Comparado con la ida.

Cuando salí del agua, Josef y Christian acababan de subir a la bici.

Me cambié pero mi bici no estaba lista. Le hicieron los últimos ajustes y partí.

Una mención especial merecen mis tripulantes Rick Rubio y Tim Kiernan que me hicieron el aguante durante toda la bici y la maratón, turnándose sin dejarme solo ni por un instante. Sin ellos creo que todavía estaría ahí.

Esta vez no cometí el error de nadar con la calza de ciclista bajo el neoprene pero el daño ya estaba hecho y enseguida empecé a sentir la incomodidad primero y el dolor después.

Hicimos una parada en donde le mostré la herida a Rick y mandó a Tim a comprar los mismos apósitos que su usan cuando se ampolla el pie (Compeed).

Seguimos pedaleando hasta que volvió con el encargo y paramos en un lugar en donde estaba reabasteciéndose Tiff, cerca del Cementerio de Veteranos. Fue gracioso porque me tuve que bajar toda la ropa y mientras Rick me decía que no le cuente a nadie que me estaba tocando el traste para ponerme el parche, yo gritaba “guardias! Ayuda! Me están violando!

Fue un antes y un después. Prácticamente alivio instantáneo. Me cambió el día. Ahora sí podía pedalear (aunque no quedaba mucha pierna con qué hacerlo….)

Conocía bien esta ruta por haberla hecho dos veces durante la doble maratón del Ultraman. Pero no por eso dejaba de ser menos dura.
Ahora pasaba un poquito más rápido y sin tanto cansancio era para hacerla un poco más rápido. El viento no era un factor determinante o por lo menos no se sentía tanto como los días previos.

Fuimos devorando los km, Rick se turnaba con Tim. Faltando pocos kilómetros para el retome en Hawii (unos 5) empieza a llover y lo cruzo a Josef y a Christian. Venían con viento a favor y yo en cambio luchando con un lindo viento en contra.

Al no haber corrido nunca el IM Hawaii, pensé que el retome estaba exactamente en Hawii pero en esta oportunidad lo pusieron a casi 2 km, en Halaula.

Bromeando que volvía en el auto.


En ese lugar me esperaba Rick y estaba Leah con el micrófono junto con el cámara Jeffrey Smith e Ian Adamson. Me hizo unas preguntas y partimos. Ya iba tomando forma el último día.

El primer tramo de la vuela fue con viento a favor. Un placer. Rick pedaleaba conmigo y le metimos buen ritmo. La vista del océano era maravillosa.

Pasó la camioneta con el equipo de Outside TV. Nos filmaron y sacaron fotos. Creo que van a salir muy buenas.

El sol estaba por ponerse y paré a cambiar los cristales de los anteojos y a poner las luces en la bici.

Faltaba poco para conectar con la Queen K y para ello teníamos una trepada. Un poco más que un falso plano pero a esta altura parecía una pared.

Parecía que ya estaba pero a la vez faltaba mucho. La esperanza de terminar, de cruzar la meta seguía siendo super motivadora y no mermaba a pesar de que el tiempo se escurría como agua entre las manos.

Promediando el mirador, lo cruzo a Jason que había empezado más tarde. Nos saludamos y cada cual siguió con lo suyo.

Mi ritmo ya era lento. No había caso. Le ponía ganas pero la orden no llegaba a las piernas.

Finalmente llego al aeropuerto. Faltaba casi nada!!!!

Últimos kilómetros, última vez en la bici en Epic5!!!

Transición en tiempo normal y lógico para el estado calamitoso en el que me encontraba pero el placer de estar tan cerca del logro era y es inexplicable.

Las piernas y sobretodo los cuádriceps estaban complicados. No solo cansados sino que dolían. Era lo que había.

Tripulación de fierro que nuevamente se fue turnando para acompañarme.

Estoy olvidando mencionar que ya eran como las 9 de la noche….

El primer tramo se corría en forma paralela al mar y lo pude hacer sin mayores sobresaltos; parando de tanto en tanto para que Rick me hiciera un buen masaje en los cuádriceps. Única manera de poder seguir adelante.

Eran unos 7 km de ida y otros tanto de vuelta. Acercándome al retome lo veo a Ironox, un tipo grandote y por ende corría más lento. Nos llamó la atención no ver a su tripulación, tanto es así que tanto en ese momento como a la vuelta le ofrecimos algo para tomar.

A la vuelta repetimos el esquema de parar cada tanto para un masaje corto. Lo necesitaba y mucho porque me estaban llevando a un ritmo más rápido del que yo podía.

Finalmente lo paso a Ironox y sigo.

Estaba teniendo una molestia importante en el cuadricep izquierdo y no cedía con los masajes.

Terminado el tramo de 14 km, teníamos que dirigirnos hacia la Queen K. Fue ahí cuando me dijeron que acababa de pasar Christian terminando la carrera. IM PRE SIO NAN TE!!!

Era el que menos experiencia tenía y nos sorprendió a todos por lo bien que anduvo. Muy fuerte, sobretodo en la bici.

Una cuesta grande me separaba de la Queen K y ya el cuadricep se estaba tornando muy doloroso. Aguantando el dolor pude llegar al km 16 en donde explotó.

Era como correr con un clavo perforando la pierna a unos 5cm por encima de la rodilla. Por suerte la cabeza estaba intacta y nada me iba a impedir terminar.

Intentaba correr pero el dolor no me lo permitía. Caminaba a ritmo pero no era suficiente. El problema es que todavía faltaban 27 km!!!!!!

La Queen K estaba totalmente desolada, pasaba un auto muy pero muy de vez en cuando lo que hacía todo más aburrido, monótono y deprimente.

Recordé que tenía el Compex en la mochila y me lo puse para ver si me aliviaba un poco. Delirio total. El Garmin me dio que tardé más de 25 minutos en ese km, jajajaja!

No sirvió de mucho.

Habré caminado un o dos kilómetros pero más que el dolor, lo que me molestaba era que por mi culpa ambos tripulantes iban a terminar a cualquier hora. Sentía que los estaba perjudicando.

Por lo que tragué saliva y me propuse aguantar el dolor buscando a la vez un ritmo que lo hiciera tolerable, que me permitiera avanzar dignamente y que a la vez no me llevara a una lesión como para impedirme caminar si la cosa empeoraba.

Teníamos que ir en dirección al aeropuerto para doblar camino al Energy Lab. Como sabíamos que lo había cerrado por la hora, opté por cambiar el circuito y dirigirme hacia el viejo aeropuerto.

Me alcanzó Ironox y le sugerimos que hiciera lo mismo. No tenía sentido y hasta podía ser peligroso seguir alejándose de la ciudad. 42 km eran 42 km para el lado que los hiciéramos.

Casualmente un rato después pasó Leah y se bajó a correr con nosotros. Estuvimos dando varias vueltas por la zona del Sports Authority para luego dirigirnos a la zona de la llegada y hacer ahí los kilómetros que faltaran. La idea era buscar una zona como la menor cantidad de trepadas posibles.

Vino muy bien el apoyo. No aflojaba el dolor pero ayudaba a sobrellevarlo.

Prudentemente pasamos a unas cuadras de la llegada como para no terminar de romper la cabeza. Mejor no jugar con esas cosas.

Imperioso llamado de la naturaleza. Zona residencial y todo cerrado a esa hora. Llegamos por suerte a un lugar en donde me pude liberar. Difícil agacharse con semejante dolor de piernas pero lo logré.

No faltaba nada. Me había acostumbrado al dolor, ya no me importaba nada. Solo llegar.

Emprendemos el regreso, yendo para todos lados para así sumar la distancia. Leah cada tanto llamaba por teléfono y avisaba por dónde andábamos.

Momento emotivo cuando faltándome unos 2 km aproximadamente nos cruzamos con Jason que recién empezaba la maratón. Nos quedamos un par de minutos hablando, nos felicitamos y deseamos suerte mutuamente y partimos a terminar lo que faltaba.

Es inexplicable y muy difícil de escribir todo lo que se cruza por la cabeza en esos momentos. El dolor había desaparecido por completo.

Es una sensación placentera, cuerpo y mente en un estado de trance como si levitara. Sonrisa de oreja a oreja. El pecho hinchado por la satisfacción de estar terminando semejante desafío. Una mezcla de emociones increíble.

Ganas de llorar, ganas de gritar. Me acercan la bandera y empiezo a acelerar pero pidiéndole a mi tripulación que me acompañe. Estoy ahí gracias a ellos.

Últimos 50 metros, trato de saborearlos. Por un lado no quiero que terminen, la sensación es demasiado buena. Por el otro, sé que he abusado del físico y el dolor en el cuadricep es un indicio.

Son más de las 2 de la mañana. Hay gente esperando en la llegada, no lo puedo creer. Rick encima llamó a Jane Bockus (organizadora del Ultraman Hawaii) porque ella quería estar ahí. Cruzo la ansiada meta bajo un fuerte aplauso, abrazo y felicitaciones de mi tripulación y de todos los que estaban ahí. No se puede creer. Terminé Epic5, soy el tercero en hacerlo. A-LU-CI-NAN-TE!!!!!!

Casi no me dejan recuperar el aliento y Leah me hace una entrevista para OutsideTV, a continuación hacen lo propio los de RedBull.

La cosa se tranquiliza y me quedo comiendo algo con Rick y Tim.

Más tarde voy al hotel y entre llamadas a casa y la ducha se hacen las 5 de la mañana. Me tiro a dormir pensando en recuperar algo pero a las 8 nos llama Jenn diciendo que está llegando Jason. Todos a la llegada para recibirlo!!!

Qué bueno verlo llegar! Ya estábamos todos. Empezamos 6, terminamos 4.

A desayunar, descansar y a preparar todo para el “Awards Banquet” a la tarde.

Como es habitual en este tipo de eventos, pasamos todos los competidores y hablamos unos minutos.

Cuando fue mi turno, agradecí profundamente a todas las tripulaciones por su trabajo ingrato. Nos tienen que aguantar y no se llevan nada a cambio.

Dije también que la experiencia había sido única y que probablemente la repita no el año próximo pero sí el siguiente.

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Datos Finales:

Distancia acumulada: Nado:19 km, Bici: 900 km, Corrida: 210 km
Sueño acumulado: 20:45 horas
Calorías consumidas acumuladas: 21908
Altura acumulada: 8026



Epic5 – Sexta parte

11 07 2011

Día 4 – Maui

Datos al empezar el día:

Distancia acumulada: Nado:11,4 km, Bici: 540 km, Corrida: 126 km
Horas de sueño: 5
Sueño acumulado: 19 horas
Clima : 23º C de mínima y 26º C de máxima.
Calorías consumidas acumuladas: 13959
Altura acumulada: 5144

Para Jason, Maui es la isla más linda. No voy a negar que sea linda pero me quedo con Molokai.

Debo haber sido uno de los últimos en abandonar la habitación. Me vino muy bien dormir una hora más (5 en vez de las cuatro de las noches anteriores).

Josef y su Team ya estaban en el auto. Partimos para el aeropuerto que estaba a unos 15 minutos.

Otra vez la tortura de ver como nos revisaban las bicis. Uno no se acostumbra, es siempre el mismo stress.

En el hotel había tomado solo un café y en el aeropuerto apareció Jenn con una especie de bolas de fraile que estaban bárbaras. Comí 3 ó 4 pero no alcanzaron. Tenía hambre!

Jason nos hizo una mini charla mientras esperábamos que nos llamaran para abordar.

En parte pidió disculpas por los imponderables como por ejemplo que no aparecieran algunos de los tripulantes lo que significó mayor trabajo para los que si lo hicieron y algún que otro roce o vacío de asistencia en algún momento.

Un vuelo muy agradable con excelentes vistas. En Maui ni bien aterrizamos, arrasamos con un Starbucks y nos fuimos a buscar el equipaje. Estaba todo.

Christian se llevó una flor de sorpresa cuando vio que gran parte de sus compañeros del cuartel de bomberos habían venido a apoyarlo. Estaba muy emocionado.

Nos esperaba un minibús para llevarnos Camp One. En USA se festejaba el día de la madre y durante el corto trayecto a la playa, Jason nos informó que era un día muy especial porque la madre de Chet estaba muriendo. Nos quedamos todos helados. Chet estaba sentado entre nosotros.
Agregó que a modo de homenaje, iba a terminar la carrera. Impactante.

En la playa había un gazebo con varios mecánicos por lo que nos desentendimos del armado de las bicis.

Todavía no sé cual fue el motivo pero largada se demoró bastante. Tal vez faltaban llegar algunos tripulantes. Tiff, el mío, estaba.

Hacía muchísimo calor y temíamos una durísima carrera por este motivo.

Al lado del gazebo estaba desparramado todo el equipaje, lo que hacía que el lugar pareciera un campamento gitano.

Otro círculo con una pequeña plegaria y al agua. El circuito era un triángulo formado por la playa, un velero y una boya. 7 vueltas y media para cumplir la distancia (que fue mayor).

Nos tiramos al agua y fue un placer. Bajó la temperatura del cuerpo enseguida. El agua estaba realmente agradable.

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Doy la primera vuelta y me da la sensación que la distancia era mayor. Algo no cerraba.

Finalizando la cuarta le pego el grito a Ian Adamson que estaba filmando y sigo. Parece que no fui el único porque cuando terminé la quinta me dijeron que hiciera una más y afuera. Así y todo tardé un montón.


Voy corriendo para T1 (trote suave obviamente…) y ahí estaba Josef descansando y comiéndose una terrible pizza. Yo no me había percatado de ese hecho pero cuando pasé junto a él, me ofreció y por supuesto acepté. No sé si fue bueno porque me quedé con ganas de bajarme una entera yo solo!

Largo la bici, y fue ahí en donde me dí cuenta que había sido un error el haber nadado con la calza de ciclista. Tal vez para un Ironman está bien pero para varios seguidos, el roce se nota y este día fue especial.

Salimos de la playa hacia la derecha y fueron aproximadamente unos 16 kilómetros, parte de los cuales transcurrían por una zona residencial muy exclusiva y estaban llenos de trepadas cortas pero seguidas que más tarde íbamos a tener que sufrir en la maratón.

Pasando esta zona complicada todavía quedaban un par de kilómetros en donde la calle iba sobre las rocas, al borde del mar y por un camino sinuoso muy lindo.

Josef y Christian estaban delante, fuera de mi campo visual por lo que me llamó la atención cuando Tiff empezó a tocarme bocina diciendo que el retome era ahí y que los de más se habían pasado.

Vuelta por el mismo camino, pasando por Camp One y atravesando una zona con más población y por ende con más tráfico. Transitaba esa sección cuando me da alcance Josef y un rato después Christian.

En esta parte era difícil recibir abastecimiento por lo que no tuve noticias de mi tripulante. Lo encontré al final de esta avenida/ruta. Hacía calor pero no tanto como el que sentimos antes de entrar al agua. El viento daba en contra y a partir de ese punto vendría de la derecha.

La molestia que ocasionaba la ampolla era importante y no me permitía estar sentado. No encontraba una posición cómoda por lo que la única opción fue pasar mucho tiempo parado en los pedales.

Una lástima porque si bien había viento, era poco comparado con los días anteriores y daba para hacer un buen tiempo o al menos algo mejor o aceptable.

Difícil explicar lo que venía después, entramos en una zona rocosa para bordear una península. Siempre aparecía una curva nueva acompañada de su pequeña pared montañosa, cubierta con una malla de alambre para evitar de derrumbes.

Luego siguió una zona relativamente plana que nos llevaba a la parte más linda de la isla con unas vistas exquisitas, no solo por la vegetación sino porque dejaba ver a lo lejos el mar bien picado y algunas de las otras islas.

Para variar, en Hawaii todo lo lindo viene acompañado de trepadas y esta no fue la excepción.

Lo expuse en pocas palabras pero estamos hablando de varios kilómetros para disfrutar de estas vistas y encontrar el retome.

En lo que para mí era una larguísima trepada lo veo a Josef que venía a fondo, aprovechando la bajada y el viento a favor. Rato después lo cruzo a Christian que estaba haciendo los últimos metros de la trepada para luego disfrutar de la bajada en la que vi a Josef.

Seguía pasando más del 90% del tiempo parado en los pedales, pasando mi preocupación por la maratón. Quedarían piernas?

Devoro los kilómetros faltantes y llego al retome en donde me esperaba Tiff. Un poco menos de la mitad adentro.

Encaro la vuelta y el único recuerdo que tengo es el de la molestia. Lo único a favor fue el viento que me ayudó para poder pasar más tiempo sentado.

Ya empezaba a caer el sol y pasando la zona de la península, paré para poner las luces y encarar un último tramo con viento en contra.

Último esfuerzo de una hora o más y me saqué la bici de encima. Repetimos el mismo trayecto que a la ida, pasando por Camp One y llegando hasta al fondo para lo que tuvimos que cruzar la zona residencial con trepadas. No daba más!

Bajé de la bici con el inmenso deseo de ponerme los pantalones de running para aliviar la molestia. Pero no pudo ser, se habían llevado todo el equipaje al hotel!!! Por suerte las zapatillas y la remera estaban en el auto.

La bronca duró unos segundos y pasó. Ahora a correr para terminar esto de una buena vez!

Salí hacia la izquierda acompañado por Tiff que se la bancó bastante bien. Quería hacer 6 km conmigo más los 6 de la vuelta. Estaba cansado de pasarse el día sentado en el auto y necesitaba moverse.

Otra vez, eran unos 14 km para un lado y 28 para el otro.

Aproximadamente un kilómetro antes de que Tiff pegara la vuelta, me encuentro a Laura y a Suly que estaban esperando a Josef. Cambiamos unas palabras, acepté los frutos secos que me ofrecieron y seguí camino.

A poca distancia estaba también la tripulación de Christian, formada por sus compañeros del cuartel bomberos y acompañados por Tim y Morgan que venía haciendo de pacer.

Ya solo y a punto de llegar al lugar en donde durante la bici el viento empezó a dar de costado, lo veo venir a Jason encarando la última parte de la bici. Ambos paramos y nos cruzamos un par de palabras de aliento.

Como iba a pasar un rato antes de que Tiff volviera, decidí seguir corriendo hasta donde me diera la gana. Por otro lado no encontraba el retome, entonces qué mejor opción que seguir corriendo? Total 42km son 42 km para el lado que salgan.

La ruta, N Kihei Rd, era una boca de lobo, cero iluminación excepto la de los autos de tanto en tanto. La banquina era buena y entonces le di sin asco.

Me sentía bien, todavía el efecto de la bici no me afectaba. Claro, se reservaba para el mejor momento.

En determinado punto, entendí que era prudente volver y pegué la vuelta. Había hecho 10km en vez de 7…

Hacía rato que estaba sin agua y comida y lo empezaba a sentir. Tiff, en dónde estás?

Apareció media hora después. Entre su vuelta corriendo y yo que me pasé, le fui difícil encontrarme. Me hidraté y comí algo para poder seguir.

El peristaltismo me estaba traicionando y tuve que hacer una escala técnica en la playa. A esa hora, los baños públicos están cerrados.

Presto atención cuando paso por Camp One pero nadie había terminado todavía. Los cruzaría más adelante y efectivamente así fue en plena zona de repechos.; a Josef faltándole uno 8 ó 9 km y a Chris más tarde faltándole unos 11.

Traté de trotar en todas las subidas y si no lo lograba por lo extensas, al menos intentaba llegar hasta la mitad para luego caminar. El cansancio se estaba haciendo presente y la bici me se estaba cobrando lo suyo.

La zona final estaba extremadamente oscura y metía miedo. Le dije a Tiff que me esperara, hice menos de un kilómetro y volví.

Si había sido difícil hacer las cuestas antes, ahora era una tortura. Estaba agotado pero había que terminar. En esta instancia, me resultaba difícil trotar las subidas, lo hacía solo la primera parte.

Agotador para Tiff también ir a esa velocidad esperándome.

Fue gracioso en un momento en plena cuesta eterna dentro de la zona residencial, pasa una patrulla policial y el tipo detiene la marcha para preguntarme si estaba bien y si el auto que estaba adelante estaba conmigo. Me puse en el lugar de él, es lógico, se cruza con un idiota en ropa de dudoso gusto y que además está corriendo a la una de la mañana. Me parecía que se merecía una explicación y se la di. Creo que fue peor, jajajjaajja! Impagable la cara cuando le conté de qué se trataba Epic5.

Escala técnica nuevamente escondiéndome de la policía. Una multa por estar con las partes al aire en plena noche no estaba en mis planes.

Últimos kilómetros. Me paso de Camp One para cumplir la distancia y me acompañan Morgan y Tiff. Lo cruzamos a Jason que venía terminando los primeros 14 km y volvemos todos juntos.

Aproximadamente 2:20 AM termino la maratón. A-go-ta-do!!!

Por suerte Morgan me ayudó a guardar la bici, cosa que a esa altura demoraba bastante tiempo. Todos los movimientos son en cámara lenta fruto del cansancio.

Dada la hora, Jason decidió que para el quinto día iba a tomar el vuelo siguiente y largar más tarde. Me pareció que era bueno que todos hiciéramos lo mismo.

Fuimos para el hotel, se suponía que dormía en la misma suite que Josef y equipo pero fue imposible localizarlo.

Morgan me salvó la vida ya que no solo me abrió las puertas de su habitación que compartía con Tim, sino que durmió en el sofá dejándome la cama. Un campeón! Muchas gracias nuevamente Morgan!

Sigue…



Epic5 – Video RedBull – Capítulo 5

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