Ironman Austria 2011

20 07 2011

Una paliza al cuerpo atrás de otra. 18 días después de Epic5 corrí IM Brasil y ahora Ironman Austria que sería el décimo Ironman en 12 meses.

Viajando a Europa por British Airways, conocí una nueva clase a bordo. Ni primera, ni business, ni turista, Inodoro Class!!!! Casi me muero!!! Me la pasé en el baño las más de 10 horas de vuelo. Mortal aunque vino bien para sacarme algo del peso extra que llevaba. El rebote en el peso era lógico ya que después de las carreras que mencioné antes, entrené muy poco o casi nada.

Carísimo el pasaje de Munich a Klagenfurt en avión por lo que fui en el tren lechero que tardó 5 horas pero se aguantó.

Me esperaba la gente de Ken Glah en la estación y me llevaron al hotel. Muy lindo, ubicado a unos 3 km aproximadamente de la línea de largada.

Armo la bici y se la dejo al mecánico para ir luego a registrarme y retirar el kit que como siempre en Europa son muy completos incluyendo mochila.

De vuelta en el hotel y revisando las cosas, noto que el número que me habían entregado no era el mío y parto a la expo a cambiarlo.

Me encuentro en plena gestión cuando lo encuentro a mi gran amigo Luis Álvarez. Venía de correr Coeur d’Alene el domingo anterior y después de Austria seguía para correr Zúrich. Me voy con él y me acerca al centro de Klagenfurt en donde me quedo dando una vuelta para conocer.

Gran papelón cuando cruzo la calle y me para la policía por haberlo hecho en rojo. Le explico que lo hice porque no venía nadie pero no hubo caso. Me retaron como a un chico, diciéndome que esas señales son internacionales y bla, bla, bla. Me puse colorado, pedí disculpas y seguí.

Tenía que hacer lo más importante, comprar regalos para mis hijos.

Terminé las compras y comí algo rápido. Me los cruzo a los Galarraga y nos vamos a tomar un café. Nacho me pregunta por mi bici porque le parece haber visto en el hotel que le pusieron un cartel diciendo que las ruedas no sirven.

En el hotel el mecánico me explica que es un problema con los rulemanes y que no los arregló porque sabe que mucha gente no quiere que le toquen la bici antes de correr. Finalmente me decido y le pido que las arregle.

Pasta party, lo veo a Luis en el VIP y me hace sentar con él en la mesa en donde están los organizadores y algunos PRO. Nos quedamos un rato y nos fuimos enseguida después de comer.

Sábado normal con entrega de bicis a la tarde. Todo muy bien organizado. Hasta te daban bolsas para proteger cada bici durante la noche. Las mismas se encontraban en un rollo gigante y todas con logo.

Le daban mucha importancia al tema seguridad y al igual que en Niza, nos sacaron una foto con la bici, además de chequear el chip escondido en el número.

Esperando el transfer de Ken, nos quedamos charlando con Silvio Romano, su mujer y con el australiano que de casualidad estaba en el mismo TriClub que Darren Morris a quien conocí en el IM China y luego corrimos juntos el de Australia en Port Macquarie. Pequeño mundo!

A comer y a la cama. Lo único que me hacía un poquito de ruido es que no iba al baño fruto de lo que tomé para parar lo que tuve en el avión.

Nunca me sentí tanto de frío en la previa a largar un IM. Suele hacer un poco de frío pero enseguida la temperatura sube. Esta vez lo sentí hasta que me puse el neoprene. Antes de eso había revisado la bici y por suerte estaba OK.

Al agua. Había muchísima gente, más de dos mil corredores y también muchos espectadores.

El circuito era un rectángulo. En la primera recta me costó un poco zafar de la gente pero poco a poco lo fui logrando.

El tramo hacia la izquierda fue mejorando, más despejado y ya el tercero mejor aún y rapidísimo, sobretodo la última parte en donde entrábamos a un canal que sirve para drenar cuando el nivel del lago sube.
El tiempo final (1:12) no estuvo mal para lo nulo de mi entrenamiento.

Transición OK. Un poco larga pero larga para todos. Tiempo: 5:42

Bici muy rápida, demasiado. Iba volando. Al principio estaba contento pero después me empecé a preocupar porque era demasiado bueno y me dije “mejor guardar algo para después”.

Lo bien que hice porque se puso un poquito más áspero.

Las vistas inmejorables, pueblitos espectaculares. La vista al lago alucinante. Mucha gente alentando.

Las trepadas no eran para tanto. Dura la segunda pero se hacía. Extrañé mi piñón 28.

En una parte no se sentía el viento pera debía ser un falso plano porque no pasaba de 28. De locos!
Al menos estaba compensado por la una vista con las montañas con picos de roca gris sin nieve y bien punteagudos.

Primera vuelta en 2:50 aproximadamente.

Special needs ni bien empezaba la segunda vuelta y a seguir. Primer tramo igual de rápido pero empecé a guardar algo antes.

Todo bien en la esta segundo vuelta. Excepto las cuestas que fueron terribles, me cuestioné incluso caminar la última parte de la más dura pero no hizo falta. Qué paliza y cómo dolían las piernas! Otra vez la misma historia, quedaría algo para la maratón?

Entro a T2 listo para largar la bici y me llevo la sorpresa que la tengo que dejar yo en el rack. Primera vez que me pasa.

T2 rápida y a correr. Muy lindo circuito. 98% flat salvo unas pequeñas cuestitas.

Primer tramo en la dirección de mi hotel y vuelta. Voy a buen ritmo, pasando gente. Pero trato de contenerme. Cómo me cuesta! Y eso que sé que después lo pago. Tanta experiencia al pedo…

Vuelta hacia la zona de la largada/llegada pasándola para ir hacia el centro de la ciudad bordeando el canal. En parte, un circuito similar a la maratón del IM Frankfurt pero no tan lindo.

Sigo bien. No cruzo ni a Nacho ni a Silvio.

Faltando unos 3 ó 4 km para llegar al retome lo veo a Silvio y no le digo nada. Pongo como objetivo alcanzarlo o al menos descontarle. La parte de la ciudad muy linda porque pasamos por la calle principal, una avenida ancha peatonal con gente tomando algo en las mesas al aire libre. Muy pintoresco. Llegamos hasta el dragón de la plaza principal y lo rodeamos a modo de retome. Volviendo sobre la principal, había una campana para hacerla sonar cuando uno ya iba camino a la llegada.

Voy a buen ritmo, creo que descontando y termino la primera vuelta en alrededor de 1:50.

Antes de terminar la vuelta lo veo a Nacho que venía sólido y estimé que iba a terminar en un sub 9:30. Gracioso por habíamos hablando eso el día anterior, como un límite difícil de alcanzar.

Me encuentro otra vez en el tramo en dirección hacia el hotel y me agarran unas incontenibles ganas de ir la baño. Paro en el puesto de asistencia pero el baño estaba ocupado y con la espera perdí como 6 minutos. Eso me sacó de ritmo y de ahí en mas hice lo que pude.

Volviendo para la ciudad y aproximadamente en el mismo lugar que había cruzado a Silvio en la primera vuelta, me pega el grito Luis Álvarez. Venía caminando, su idea era terminar así la maratón ya que había corrido un IM la semana anterior y tenía otro la siguiente.

Me contó que cuando salió del agua su tubular estaba pinchado y no tenía repuesto. Por suerte el circuito pasaba por la puerta de su hotel por lo que rodó hasta ahí y lo cambió. Me acompañó un km y siguió caminando.

Un ratito antes lo veo a Silvio por enfrente. Me había sacado unos 500 a 800 metros respecto a la primera vuelta. Me puse contento por él porque iba a hacer un carrerón.

Seguí hasta el retome, estaba cansado. Salté para la foto en la campana aunque no me la sacaron y emprendí la vuelta tratando de no bajar el ritmo e incluso de aumentarlo muy poquito a ver si llegaba a un sub 11 pero las piernas no daban. O daban y me falló la cabeza? Difícil saberlo. Uno siempre se frena por miedo a no terminar.

Placer inmenso a medida que iba descontando kms y me aproximaba a la meta.

Finalmente ya estoy en zona de llegada doblando a la izquierda en vez de a la derecha para los que le faltaba la otra vuelta.

Levanto un poco. Veo un tipo en el “chute” y no llegaba a pasarlo hasta que se pone a saludar a diestra y siniestra. Fuiste, aceleré y lo pasé. 11:08 con una maratón mejor que la del IM Brasil. Feliz!!!

Cervecita sin masaje porque había mucha cola para ducharse (exigencia en IM Zúrich, Frankfurt, acá y seguro que en Regersburg también).

El container ducha era un kilombo, si bien había duchas para hombres y mujeres, el lugar era tan chico que todos estaban en bolas esperando mezclados.

A buscar las cosas y esperar a la gente de Ken Glah para volver al hotel.

IM 25 adentro o 30 si tomamos Epic5. 10 en 12 meses o 7 en 3. Locura!!!!



Epic5 – Sexta parte

11 07 2011

Día 4 – Maui

Datos al empezar el día:

Distancia acumulada: Nado:11,4 km, Bici: 540 km, Corrida: 126 km
Horas de sueño: 5
Sueño acumulado: 19 horas
Clima : 23º C de mínima y 26º C de máxima.
Calorías consumidas acumuladas: 13959
Altura acumulada: 5144

Para Jason, Maui es la isla más linda. No voy a negar que sea linda pero me quedo con Molokai.

Debo haber sido uno de los últimos en abandonar la habitación. Me vino muy bien dormir una hora más (5 en vez de las cuatro de las noches anteriores).

Josef y su Team ya estaban en el auto. Partimos para el aeropuerto que estaba a unos 15 minutos.

Otra vez la tortura de ver como nos revisaban las bicis. Uno no se acostumbra, es siempre el mismo stress.

En el hotel había tomado solo un café y en el aeropuerto apareció Jenn con una especie de bolas de fraile que estaban bárbaras. Comí 3 ó 4 pero no alcanzaron. Tenía hambre!

Jason nos hizo una mini charla mientras esperábamos que nos llamaran para abordar.

En parte pidió disculpas por los imponderables como por ejemplo que no aparecieran algunos de los tripulantes lo que significó mayor trabajo para los que si lo hicieron y algún que otro roce o vacío de asistencia en algún momento.

Un vuelo muy agradable con excelentes vistas. En Maui ni bien aterrizamos, arrasamos con un Starbucks y nos fuimos a buscar el equipaje. Estaba todo.

Christian se llevó una flor de sorpresa cuando vio que gran parte de sus compañeros del cuartel de bomberos habían venido a apoyarlo. Estaba muy emocionado.

Nos esperaba un minibús para llevarnos Camp One. En USA se festejaba el día de la madre y durante el corto trayecto a la playa, Jason nos informó que era un día muy especial porque la madre de Chet estaba muriendo. Nos quedamos todos helados. Chet estaba sentado entre nosotros.
Agregó que a modo de homenaje, iba a terminar la carrera. Impactante.

En la playa había un gazebo con varios mecánicos por lo que nos desentendimos del armado de las bicis.

Todavía no sé cual fue el motivo pero largada se demoró bastante. Tal vez faltaban llegar algunos tripulantes. Tiff, el mío, estaba.

Hacía muchísimo calor y temíamos una durísima carrera por este motivo.

Al lado del gazebo estaba desparramado todo el equipaje, lo que hacía que el lugar pareciera un campamento gitano.

Otro círculo con una pequeña plegaria y al agua. El circuito era un triángulo formado por la playa, un velero y una boya. 7 vueltas y media para cumplir la distancia (que fue mayor).

Nos tiramos al agua y fue un placer. Bajó la temperatura del cuerpo enseguida. El agua estaba realmente agradable.

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Doy la primera vuelta y me da la sensación que la distancia era mayor. Algo no cerraba.

Finalizando la cuarta le pego el grito a Ian Adamson que estaba filmando y sigo. Parece que no fui el único porque cuando terminé la quinta me dijeron que hiciera una más y afuera. Así y todo tardé un montón.


Voy corriendo para T1 (trote suave obviamente…) y ahí estaba Josef descansando y comiéndose una terrible pizza. Yo no me había percatado de ese hecho pero cuando pasé junto a él, me ofreció y por supuesto acepté. No sé si fue bueno porque me quedé con ganas de bajarme una entera yo solo!

Largo la bici, y fue ahí en donde me dí cuenta que había sido un error el haber nadado con la calza de ciclista. Tal vez para un Ironman está bien pero para varios seguidos, el roce se nota y este día fue especial.

Salimos de la playa hacia la derecha y fueron aproximadamente unos 16 kilómetros, parte de los cuales transcurrían por una zona residencial muy exclusiva y estaban llenos de trepadas cortas pero seguidas que más tarde íbamos a tener que sufrir en la maratón.

Pasando esta zona complicada todavía quedaban un par de kilómetros en donde la calle iba sobre las rocas, al borde del mar y por un camino sinuoso muy lindo.

Josef y Christian estaban delante, fuera de mi campo visual por lo que me llamó la atención cuando Tiff empezó a tocarme bocina diciendo que el retome era ahí y que los de más se habían pasado.

Vuelta por el mismo camino, pasando por Camp One y atravesando una zona con más población y por ende con más tráfico. Transitaba esa sección cuando me da alcance Josef y un rato después Christian.

En esta parte era difícil recibir abastecimiento por lo que no tuve noticias de mi tripulante. Lo encontré al final de esta avenida/ruta. Hacía calor pero no tanto como el que sentimos antes de entrar al agua. El viento daba en contra y a partir de ese punto vendría de la derecha.

La molestia que ocasionaba la ampolla era importante y no me permitía estar sentado. No encontraba una posición cómoda por lo que la única opción fue pasar mucho tiempo parado en los pedales.

Una lástima porque si bien había viento, era poco comparado con los días anteriores y daba para hacer un buen tiempo o al menos algo mejor o aceptable.

Difícil explicar lo que venía después, entramos en una zona rocosa para bordear una península. Siempre aparecía una curva nueva acompañada de su pequeña pared montañosa, cubierta con una malla de alambre para evitar de derrumbes.

Luego siguió una zona relativamente plana que nos llevaba a la parte más linda de la isla con unas vistas exquisitas, no solo por la vegetación sino porque dejaba ver a lo lejos el mar bien picado y algunas de las otras islas.

Para variar, en Hawaii todo lo lindo viene acompañado de trepadas y esta no fue la excepción.

Lo expuse en pocas palabras pero estamos hablando de varios kilómetros para disfrutar de estas vistas y encontrar el retome.

En lo que para mí era una larguísima trepada lo veo a Josef que venía a fondo, aprovechando la bajada y el viento a favor. Rato después lo cruzo a Christian que estaba haciendo los últimos metros de la trepada para luego disfrutar de la bajada en la que vi a Josef.

Seguía pasando más del 90% del tiempo parado en los pedales, pasando mi preocupación por la maratón. Quedarían piernas?

Devoro los kilómetros faltantes y llego al retome en donde me esperaba Tiff. Un poco menos de la mitad adentro.

Encaro la vuelta y el único recuerdo que tengo es el de la molestia. Lo único a favor fue el viento que me ayudó para poder pasar más tiempo sentado.

Ya empezaba a caer el sol y pasando la zona de la península, paré para poner las luces y encarar un último tramo con viento en contra.

Último esfuerzo de una hora o más y me saqué la bici de encima. Repetimos el mismo trayecto que a la ida, pasando por Camp One y llegando hasta al fondo para lo que tuvimos que cruzar la zona residencial con trepadas. No daba más!

Bajé de la bici con el inmenso deseo de ponerme los pantalones de running para aliviar la molestia. Pero no pudo ser, se habían llevado todo el equipaje al hotel!!! Por suerte las zapatillas y la remera estaban en el auto.

La bronca duró unos segundos y pasó. Ahora a correr para terminar esto de una buena vez!

Salí hacia la izquierda acompañado por Tiff que se la bancó bastante bien. Quería hacer 6 km conmigo más los 6 de la vuelta. Estaba cansado de pasarse el día sentado en el auto y necesitaba moverse.

Otra vez, eran unos 14 km para un lado y 28 para el otro.

Aproximadamente un kilómetro antes de que Tiff pegara la vuelta, me encuentro a Laura y a Suly que estaban esperando a Josef. Cambiamos unas palabras, acepté los frutos secos que me ofrecieron y seguí camino.

A poca distancia estaba también la tripulación de Christian, formada por sus compañeros del cuartel bomberos y acompañados por Tim y Morgan que venía haciendo de pacer.

Ya solo y a punto de llegar al lugar en donde durante la bici el viento empezó a dar de costado, lo veo venir a Jason encarando la última parte de la bici. Ambos paramos y nos cruzamos un par de palabras de aliento.

Como iba a pasar un rato antes de que Tiff volviera, decidí seguir corriendo hasta donde me diera la gana. Por otro lado no encontraba el retome, entonces qué mejor opción que seguir corriendo? Total 42km son 42 km para el lado que salgan.

La ruta, N Kihei Rd, era una boca de lobo, cero iluminación excepto la de los autos de tanto en tanto. La banquina era buena y entonces le di sin asco.

Me sentía bien, todavía el efecto de la bici no me afectaba. Claro, se reservaba para el mejor momento.

En determinado punto, entendí que era prudente volver y pegué la vuelta. Había hecho 10km en vez de 7…

Hacía rato que estaba sin agua y comida y lo empezaba a sentir. Tiff, en dónde estás?

Apareció media hora después. Entre su vuelta corriendo y yo que me pasé, le fui difícil encontrarme. Me hidraté y comí algo para poder seguir.

El peristaltismo me estaba traicionando y tuve que hacer una escala técnica en la playa. A esa hora, los baños públicos están cerrados.

Presto atención cuando paso por Camp One pero nadie había terminado todavía. Los cruzaría más adelante y efectivamente así fue en plena zona de repechos.; a Josef faltándole uno 8 ó 9 km y a Chris más tarde faltándole unos 11.

Traté de trotar en todas las subidas y si no lo lograba por lo extensas, al menos intentaba llegar hasta la mitad para luego caminar. El cansancio se estaba haciendo presente y la bici me se estaba cobrando lo suyo.

La zona final estaba extremadamente oscura y metía miedo. Le dije a Tiff que me esperara, hice menos de un kilómetro y volví.

Si había sido difícil hacer las cuestas antes, ahora era una tortura. Estaba agotado pero había que terminar. En esta instancia, me resultaba difícil trotar las subidas, lo hacía solo la primera parte.

Agotador para Tiff también ir a esa velocidad esperándome.

Fue gracioso en un momento en plena cuesta eterna dentro de la zona residencial, pasa una patrulla policial y el tipo detiene la marcha para preguntarme si estaba bien y si el auto que estaba adelante estaba conmigo. Me puse en el lugar de él, es lógico, se cruza con un idiota en ropa de dudoso gusto y que además está corriendo a la una de la mañana. Me parecía que se merecía una explicación y se la di. Creo que fue peor, jajajjaajja! Impagable la cara cuando le conté de qué se trataba Epic5.

Escala técnica nuevamente escondiéndome de la policía. Una multa por estar con las partes al aire en plena noche no estaba en mis planes.

Últimos kilómetros. Me paso de Camp One para cumplir la distancia y me acompañan Morgan y Tiff. Lo cruzamos a Jason que venía terminando los primeros 14 km y volvemos todos juntos.

Aproximadamente 2:20 AM termino la maratón. A-go-ta-do!!!

Por suerte Morgan me ayudó a guardar la bici, cosa que a esa altura demoraba bastante tiempo. Todos los movimientos son en cámara lenta fruto del cansancio.

Dada la hora, Jason decidió que para el quinto día iba a tomar el vuelo siguiente y largar más tarde. Me pareció que era bueno que todos hiciéramos lo mismo.

Fuimos para el hotel, se suponía que dormía en la misma suite que Josef y equipo pero fue imposible localizarlo.

Morgan me salvó la vida ya que no solo me abrió las puertas de su habitación que compartía con Tim, sino que durmió en el sofá dejándome la cama. Un campeón! Muchas gracias nuevamente Morgan!

Sigue…



¿Nacidos para correr?

24 06 2011

Muchas gracias a Rafa Alvarez que me pasó este video TED en donde Chris McDougall, autor del libro Born to Run, nos explica cuál es el diferencial que como humanos tenemos sobre las demás especies animales.

No tiene desperdicio!!!



Epic5 – Quinta parte

20 06 2011

Día 3 – Molokai

Datos al empezar el día:

Distancia acumulada: Nado: 7,8 km, Bici: 360 km, Corrida: 84 km
Horas de sueño: 4
Sueño acumulado: 14 horas
Clima : 21º C de mínima y 25º C de máxima con casi cero lluvia (1,0 mm).
Calorías consumidas acumuladas: 9679
Altura acumulada: 3659

Pasamos de una isla con más de un millón de habitantes a otra con solo 6000 y bastante más salvaje.

Otro despertar complicado pero por lo menos no hizo falta acomodar el cuerpo.

Llegamos bien temprano al aeropuerto y los mostradores estaban cerrados. Tuvimos que esperar una media hora para que abrieran y dado que el avión era muy pequeño, nos aseguraban una sola pieza de equipaje y la segunda iría en el vuelo siguiente.

De más está decir que todos optamos por la caja de la bici en la que metimos toda la ropa para el día.

Nuevamente sufrí mientras TSA me revisaba la caja.

El vuelo fue tranquilo pero durante el aterrizaje se sentía el fuerte viento.

Grata sorpresa me llevé cuando vi que tanto la caja de la bici como mi segunda pieza habían viajado conmigo.

10 a 15 minutos para organizarnos. La tripulación iría a la llegada de la natación y nosotros obviamente a la playa de la largada.

En el bus, mientras observábamos el paisaje inhóspito, ventoso y desierto, hacíamos bromas pero creo que eran para disimular el nerviosismo que nos generaba el desafío.

Tercer Ironman consecutivo con poco descanso y en condiciones bestiales. A eso vinimos no? Jajajaajaj!

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Nos había informado Jason que había mucha corriente a favor. Tanto es así que el año anterior, Rich Roll hizo la distancia en poco más de media hora y Jason en una.

Lo que no nos dijo era que había un lindo oleaje, que pegaba de costado y que te sacudía.

Nos cambiamos y nos dirigimos a la playa en donde nos invitaron a hacer un círculo y un nativo elevó una plegaria.

Jason nos dio un par de indicaciones de hacia donde ir o qué puntos tomar como referencia. Señaló unas casas y dijo que teníamos que salir en el lugar que viéramos a la gente.

También hizo mención a las condiciones brutales que íbamos a tener que afrontar.

La natación fue una coctelera. Como íbamos en forma paralela a la costa las olas nos pegaban de costado y nos hacían corregir el curso. Una sensación extraña.

Debo tener algún repelente natural contra kayaks porque otra vez nadé solo.

Era difícil calcular la velocidad no solo por la corriente sino por el embate de las olas que además dificultaban el llevar una línea recta. El Garmin se volvía loco y no paraba de vibrar indicando que perdía la señal del satélite.

A lo lejos diviso una persona y nado cruzando la rompiente para salir del agua. Cuando me estoy acercando me hace señas y me dice que era más allá. Casi lo mato. Volver a entrar, pasar la rompiente, etc. Ustedes entienden…

Finalmente llego a destino y salgo. Nos quedaba una larga caminata hacia donde estaban los autos que luego nos llevarían a la T1 en donde nos estaban armando las bicis.

En la larga caminata lo cruzo al tipo que estaba mal ubicado y le hago mención al tema. Pide disculpas y en broma me dice que además de sacar fotos, estaba ahí para que lo odien.

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Estuvimos un rato ahí mientras nos distribuíamos los autos y las tripulaciones hasta que partimos hasta T1. Deben haber sido unos 15 minutos en auto, una linda trepada que por suerte no tuvimos que hacer sobre la bicicleta.

T1 nos llevó 44 minutos!!!!

En el video se aprecia el viento que “disfrutamos”.

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Desde T1 largábamos hacia la derecha siguiendo un poquito más de un kilómetro hasta el retome y luego a enfrentar el viento!

Para variar, perdí a Josef enseguida. Qué fuerte que anda en la bici!!

Qué cambio al dar la vuelta en el retome! Parecía que estábamos recibiendo una trompada.

Este primer tramo, además del viento en contra, nos ofrecía unas lindas trepadas como para hacerlo bien sabroso…

Creo que a mitad camino hacia Halawa me encontré con Mike Flartey y de ahí en más fue nos fuimos pasando uno a otro. Se escapaba pero a los pocos kilómetros paraba a abastecerse y lo alcanzaba. Al rato me volvía a alcanzar y otra vez se repetía lo anterior. Creo que nos sirvió a ambos para llevar un ritmo algo digno.

Los paisajes en esta isla eran alucinantes. Al estar tan poco poblado era mucho más salvaje. Un hecho curioso es que a pesar de la escasa población, al costado de la única ruta encontrábamos cada 500 metros las tomas de agua para bomberos. Increíble!!

El asfalto estaba casi perfecto. Tal vez alguna pequeña fisura pero nada del otro mundo. Son visionarios. Hacen la ruta, esto facilita que la gente circule y por ende es más probable que se mude o habite la zona.

Olvidé mencionar que mi tripulante en esta isla fue Morgan Christian de Metabender.com, un tipo macanudo. Lo acompañó un tal Rodney quien el año pasado corrió su primera maratón haciéndole el aguante a Jason Lester.

Volviendo a la bici, si bien el hecho de ir con Mike ayudaba, por el otro lado la molestia que arrastraba en el glúteo se iba acentuando y tomaba forma de ampolla. Muy pero muy molesta, transformándose en dolorosa.

A medida que nos acercábamos hacia el extremo este de la isla, las vistas eran cada vez más espectaculares.

Nos faltaba una gran trepada infernal de unos 8km pero el deleite para los ojos era tan grande que lo hacía soportable. Paramos a reabastecernos antes de encararla y Mike salió antes mientras yo me ponía un ungüento para tratar de calmar el dolor de la ampolla.

Josef venía muy sólido, lo crucé ya volviendo y yo todavía no había empezado a trepar.

Si miran en el gráfico de abajo, es la que está cerca del kilómetro 60. Interesante no? Bueno, llegar hasta la base me demandó 3 horas (para 60 km!!!).En el mapa si quieren, hagan clic en donde dice “Aerial” y van a tener una mejor imagen de la isla.

40 minutos para llegar hasta el mojón de la milla 25. Sí, 40 minutos para 8 km…

Mike me esperaba arriba. Encaramos la bajada con mucho cuidado porque el suelo estaba húmedo. Le dije que fuera primero, no era bueno ir juntos.

Me costó bastante conseguir un equilibrio entre apreciar el paisaje y bajar con cuidado. Logré ambos. La vista valía la pena.

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Tanto desde la parada previa a la subida como en toda la trepada y la bajada, se apreciaba una gran roca en el medio del agua y me la apropié.

Luego del descenso me detuve unos minutos en la base y les dije a todos que eran mis testigos y que reclamaba esa roca como mía. Que de ahora en más pasaba a llamarse Juan’s Rock y que por favor incluyeran el nombre en los mapas. Todos se rieron excepto Rodney que es de ascendencia Hawaiana y me miraba como diciendo “otro blanquito que se quiere quedar con lo nuestro”.

Estaban pendientes más de 100 km y la ampolla molestaba. Al menos 40 km iban a ser con viento a favor.

Largamos con Mike para repetir el esquema anterior pero pasados unos 10 km se acentuó una molestia que tenía en la rodilla y tuvo que bajar el ritmo.

Por mi lado, venía demasiado molesto y la alternativa que se le ocurrió a Morgan fue la de cambiar la inclinación del asiento para que apuntara unos grados para arriba, quitando de esta manera presión al glúteo.

Costó un poco acomodarse, se imaginarán en donde estaba la presión ahora, pero funcionó.

Sentía el cansancio y la falta de sueño. El no tener el viento de frente ayudaba pero no alcanzaba.

Tenía que ir exactamente hasta el mismo retome que habíamos tomado al iniciar el circuito pero para ello ahora teníamos una importante trepada alrededor del km 110. La única ventaja relativa era el viento. Por suerte no llovió aunque estaba muy nublado.

Un parto! Por momentos la velocidad estuvo por debajo de los 10 km/h. Paciencia.

En un determinado momento, si no me equivoco fue allá por el km 125, tuve que parar porque me resultaba intolerable el ardor en la planta de los pies. La sensación era la misma que había tenido cuando corrí Furnace Creek. Se siente fuego y no hay forma de eliminarlo.

Me detuve unos minutos y sentado en la parte trasera del auto, estuve un rato masajeando los pies. Justo pasaron los La Caña Brothers y me pescaron “in fraganti”.

Otra vez sobre la bici fui luchando y alcancé el retome. Faltaban solo 40 km y con viento de frente…

Quería llegar!!!! Se me hizo de goma, interminable.

En los últimos kilómetros veo que tanto el Team Nike como Josef y Christian ya estaban corriendo.

Llegué al hotel en donde estaba la T2 pero faltaban kilómetros. Fui y volví un par de veces hasta llegar a los malditos 180.

Dejé la bici. Había ayuda pero pedí que no la guarden en la caja.

Comencé a correr y fue en ese momento cuando sentí que Epic5 era alcanzable. Antes de eso no lo consideraba imposible pero sí muy difícil. Fue un momento único y altamente motivador.

No tenía mucha idea de para donde ir y mi tripulación no tenía claro en donde era exactamente el retome.

Les dije que no se preocuparan, haría 7 km hacia el oeste y vuelta hasta el hotel. Después 14 para el este y solo 14 para terminar!

Hubo un cambio en la tripulación, Rodney se bajó y subió Tim Vandehey. Es el ghost writer/co-autor del libro de Jason Lester y también del libro de Macca, I am here to win. Un lujo!

Nos acompañó durante la previa, la carrera y el después para recopilar material y escribir un libro que probablemente se llame Epic y trate sobre los atletas de endurance.

Los primeros kilómetros los pude hacer con algo de luz pero la noche cayó enseguida. A mitad de camino del primer retome pasa Jason que estaba en sus últimos 10 km de bici.

Más adelante lo crucé a Christian que venía con pacer de lujo, Ian Adamson. Calculé que me estaba llevando entre 8 y 9 km. Me propuse acortar esa distancia. Era un buen incentivo para seguir corriendo.

Alcancé el retome y crucé de mano para ir siempre con los autos de frente. Ya estaba oscuro y podía ser peligroso, sobretodo los primeros kilómetros que eran por una zona poblada y con más tráfico.

A mitad camino del hotel veo que por la mano contraria pasaba Rodney y me llamó la atención porque supuestamente le iba a hacer de pacer a Jason.

Un rato después veo un corredor que aparentaba ser Jason. El diablito en mi hombro izquierdo hizo que me llamara la atención porque lo tenía a aproximadamente a unos 5 km detrás de mí y el corre más lento que yo. No me daban los tiempos a menos que se hubiera bajado de la bici al llegar al hotel en vez de hacer los km extra que faltaban para completar los 180.

Por otro lado, el angelito en el hombro derecho me decía que no podía ser. Conozco poco a Jason pero si de algo estoy seguro es de que no va a cortar distancia ni tomar ventajas. No él con todo lo que vivió y lo que quiere demostrar a pesar de su limitación física.

Unos kilómetros más tarde gana el angelito cuando cruzo al Jason “verdadero”.

Un rato más y paso por la puerta del hotel. kilómetro14, un tercio adentro, vamos todavía! Me sentía muy entero y la motivación era clara: antes llego, más duermo.

Sigo corriendo y Morgan me dice, “creo que Josef ya terminó”
Le respondo, “si es así me alegro por él porque ya estará durmiendo pero no me dan los tiempos”.

Un rato después, cuando me estaría faltando entre 4 y 5 kilómetros para terminar el segundo tercio, lo veo venir a Josef. Cruzamos palabras de aliento y al igual que yo, la única motivación era llegar cuanto antes para dormir más. Fue gracioso ver que los dos pensábamos lo mismo.

Sigo corriendo, la ruta estaba casi desierta. Cada tanto venía un auto que al ver la pequeña luz de nuestra linterna, frenaba o desaceleraba abruptamente ante la sorpresa.

Como mis ojos estaban acostumbrados a la oscuridad, podía ver todas las figuras que formaban los árboles y las palmeras en ambos lados de la ruta. Muy lindo espectáculo. Debe haber sido una de las veces que más disfruté corriendo de noche.

Cada tanto se escuchaba a algún animal cuando se escabullía entre ellos, sobresaltado por mi paso.

Faltaban todavía unos kilómetros para llegar al retome del kilómetro 28 y los cruzo a Christian y a Ian. Si le había descontado algo, eran unos pocos metros, no más. Nos pegamos un grito y seguimos.

Finalmente llego al retome, nos estaba esperando Tim con las balizas encendidas y nos contó que habían parado un par de vehículos preguntándole si necesitaba algo. Muy buena onda.

Paré unos minutos para elongar. Las piernas lo pedían a gritos. Solo faltaban 14 km, más no se podía pedir. Una noche increíble, en un lugar increíble, acompañado de gente excelente y haciendo lo que más me gusta. Solo faltaba mi familia pero a veces todo no se puede.

Ningún detalle destacable para este tramo. Tuve que hacer una escala técnica y no tenía con qué limpiarme, jajajaj. Por suerte a último momento apareció y lo pude hacer dignamente.

De ahí en más me acompañó Morgan corriendo a mi lado. Charlamos de todo, es un gran tipo.

Lindo momento cuando solo faltaban 9 km. Pasábamos a un solo dígito. Vamos!!!

Sentía el cansancio por un lado pero por el otro sabía que ya lo tenía y que no podía aflojar si quería dormir una hora extra. La necesitaba y mucho.

Fuimos descontando la distancia y finalmente llegamos. Tercer Ironman adentro!
Tim y Morgan estaban también muy cansados.

Llegué y descansé unos escasos minutos. Le di una mano a Morgan para descargar mis cosas del auto y me puse a desarmar la bici. El mecánico se tomó muy a pecho lo de no tocarla y se limitó a mirar como la guardaba…

Listo. Pasó Rebecca y me llevó en el auto hasta mi bungalow que si bien estaba cerca, yo no estaba como para hacer esos 150 metros llevando todo el equipaje.

Pasé por el restaurant en donde habían dejado comida para nosotros. Lo que vi no me gustó por lo que volví a la habitación, me duché y a me fui a dormir. Había sido otro largo día.
Sigue..



Epic5 – Video RedBull – Capítulo 3

16 06 2011

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