No paso el antidoping!

27 07 2010

Para el que no conoce o mira de afuera, este deporte es individual. Como en todo, depende de cómo se lo mire.

Se está solo el día de la carrera pero a ella se llega con el apoyo incondicional de la familia a la que siempre le robamos tiempo y nos aguanta los entrenamientos y los viajes.

Ahí justamente reside la fuerza. Muchas veces me preguntan como hago para recuperarme tan rápido y la respuesta es fácil, el apoyo de los míos.

Si existiera un doping moral o familiar estoy seguro de que tengo sobredosis.

Se ha hecho tradición en casa que cada vez que viajo mis hijos me hagan un dibujo alegórico. Ayer me fui a dormir tarde, terminando de preparar las cosas y ellos estaban mirando tele. Pensé que se habían olvidado.

Hoy cuando me despedí a la mañana, me encontré con la sorpresa. Un dibujo de cada uno, solo faltaba el de la más chiquita que lo hizo ni bien se despertó.

Que me hagan el antidoping, seguro que no lo paso!!!



Puede un ministro de la Nación tomar partido?

30 09 2009
Crédito:  Telam

Crédito: Telam

Estamos todos saturados con los cortes en las autopistas y en las calles. Cortes totalmente ilegales y antidemocráticos que alteran y complican nuestra vida diaria. Más aún, los mismos son generados por una minoría ridícula.

Ante esto esperamos la reacción de la autoridades y esta no aparece. Más bajo no podemos caer.

Hablando puntualmente de uno de estos episodios, me refiero al de Kraft, no puedo dejar de leer y releer la nota que adjunto y que fuera publicada hoy en Infobae.com:

Tomada recalienta el conflicto en la planta de la ex Terrabusi

El ministro de Trabajo lanzó graves acusaciones a Kraft, en medio de la frágil tregua. La acusó de “intransigente”, de intentar “tomarse revancha” y de generar un “conflicto político”. Aclaró que él decidió reconocer a los delegados y dialogar sólo con ellos, pese a que fueron despedidos

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, recalentó en las últimas horas el conflicto en la planta de la ex Terrabusi, con declaraciones que apuntaron a Kraft y, en menor medida, a los delegados. Las palabras del funcionario fuero pronunciadas en medio de una precaria tregua entre los directivos de la compañía alimenticia y los empleados, que permitió la reanudación de las actividades en General Pacheco.

En una entrevista con un diario porteño, el funcionario condenó con dureza a la compañía de origen norteamericano y censuró a los delegados que encabezaron la protesta. Hace más de 40 días que la planta fue paralizada por una toma, durante la cual hubo denuncias de presiones, amenazas y daños a la propiedad privada.

Carlos Tomada afirmó: “Acá ha habido una actitud de intransigencia patronal muy grande, a punto tal que cuando nos sentamos a negociar el lunes por primera vez un principio de solución, se reunió cada uno en una oficina separada en donde nosotros hacíamos de intermediarios”.

El ministro de Trabajo no dudó en manifestar que en el conflicto “la empresa decide tomarse revancha con trabajadores a los que acusa de haber roto y de no permitir la salida de directivos del establecimiento”.

“Este es un conflicto de otro orden, no es un conflicto laboral como en los que nosotros intervenimos para defender los puestos de trabajo”, manifestó Carlos Tomada.

Mientras los cuestionamientos de parte del funcionario nacional apuntaron a la compañía, la actitud violenta de los delegados y activistas que intervinieron en el conflicto no tuvo crítica en la larga entrevista que brindó al diario Página 12.

Es más, el titular de la cartera laboral respaldó a los delegados que tienen causas que tramitan en tribunales: “Reconocimos a la comisión interna como interlocutores. Siguen siendo los delegados para nosotros. Eso es lo más importante. Esos trabajadores están despedidos, pero nosotros los sentamos a la mesa y decimos que vamos a hablar con ellos

No solo las autoridades no hicieron nada para desactivar este conflicto en sus inicios y evitar de esta manera que pasara a mayores, sino que ahora culpan a la empresa.

Más allá de quien tenga razón, sean los trabajadores o la empresa; puede un ministro tomar partido de esta manera fogoneando aún más el conflicto?

Humildemente entiendo que lo puede pensar pero que esa opinion no debe trascender.



Pensemos el domingo si este es el "modelo" que hay que profundizar…

26 06 2009

Todavanía no sé cuál es el modelo económico que tiene nuestro país y que los candidatos oficialistas se cansan de mencionar y de asustarnos como a los chicos diciendo que si no lo profundizan vamos a volver al pasado.

Yo entiendo que lo que quieren profundizar son las prebendas que los mantienen, quieren distribuir la riqueza no generándola sino sacándosela a los que tienen más al mejor estilo Robin Hood (pero con comisión…).

No les entra en la cabeza que esto es suma cero y que cada vez estamos más cerca de ese número.

Hagamos que este domingo las cosas empiecen a cambiar y que lo que expresa el chiste de abajo sea solo eso, un chiste.

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…Un ARGENTINO le envía un Mail con una pregunta a otro ARGENTINO, que radica en los EE.UU. ¿Por qué los ARGENTINOS somos pobres?.
Respuesta del ARGENTINO que vive en EE.UU.:
Pepe, cómo se ve que los árboles no te dejan ver el bosque.

Cómo podé llamarte pobre, cuando sos capaz de pagar por un litro de nafta más del triple de lo que pago yo.

Cuando te das el lujo de pagar tarifas de electricidad, de teléfono y celular un 80% más caras de lo que me cuestan a mí.

Pagar comisiones por servicios bancarios y tarjetas de crédito del triple de lo que aquí nos cuestan, o cuando por un AUTO que a mi me cuesta 20,000 dólares vos podés pagar 38,000 dólares porque vos sí podés darte el gusto de regalarle 18,000 dólares al gobierno y nosotros no.

Pepe, NO TE ENTIENDO!
Pobres somos nosotros, los habitantes de la Florida. Por eso el Gobierno Estatal, teniendo en cuenta nuestra precaria situación financiera, nos cobra sólo el 2% de IVA (hay otro 4% que es Federal; total = 6%) Y no 21% como a ustedes los ricos que viven en ARGENTINA.

Además, son ustedes los que tienen ‘Impuestos de Lujo’ como son los impuestos por combustible y gas, alcohol, cigarros, cigarrillos, cerveza, vinos, etc.) que alcanza hasta el 320% del valor original, y los otros como: GANANCIAS (impuesto sobre las utilidades y sueldos), Impuesto sobre automóviles nuevos, IMPUESTO A LOS BIENES PERSONALES (impuesto a los bienes de las empresas), Impuesto por uso de automóvil. Y dichoso que todavía te das el lujo de pagar IVA por estos impuestos, además de todos los trámites y pagos estatales y municipales. Porque si ustedes no fueran ricos, ¿qué sentido tendría tener unos impuestos de ese calibre? ¿POBRES?, ¿de dónde? Un país que es capaz de cobrar el IMPUESTO A LAS GANANCIAS Y A LOS BIENES PERSONALES (mediante anticipos) POR ADELANTADO como ARGENTINA necesariamente tiene que nadar en la abundancia, porque considera que los negocios de la Nación y de todos sus habitantes siempre tendrán ganancias a pesar de saqueos y asaltos, mordidas, huracanes, temblores e inundaciones y por supuesto seguro que todos deben de ganar muchísimo…

Los pobres somos nosotros, los que vivimos en USA, que NO pagamos Impuesto sobre la Renta si ganamos menos de 3,000 dólares al mes POR PERSONA (más o menos 11.000,00 pesos ARGENTINOS). Y allí pagan policía privada, mientras que nosotros nos conformamos con la pública. Allí hasta envían a los hijos a colegios privados y mirá si seremos pobres aquí en EE.UU., que las escuelas públicas te prestan los libros de estudio previendo que no tenés con qué comprarlos. Uds. cambian los manuales todos los años con lo que el libro que le sirvió a un hermano no le sirver al que le sigue.

A veces me asombra la riqueza de los Argentinos que piden un préstamo cualquiera, y son capaces de pagar 24 % anual de intereses, como mínimo.
¡¡¡ ESO ES SER RICO!!!
No como aquí, que apenas llegamos al 7/8% (generalmente 7.8%), justamente porque NO estamos en condiciones de pagar más.

Supongo que, como todo rico, tenés un AUTO y que estás pagando un 8 o 10% anual de seguro; si te sirve de información, yo pago sólo $345 dólares por año. Y como te sobra el dinero, vos si podés efectuar pagos anuales de aproximadamente 1,000 PESOS por concepto de eso que ustedes llaman IMPUESTO AL AUTOMOTOR, mientras que acá nosotros no podemos darnos esos lujos y cuando mucho pagamos 15 dólares anuales por el STICKER sin importar qué modelo de auto manejes, pero claro, eso es para gente apretada de recursos que no puede erogar los enormes flujos que ustedes los ARGENTINOS manejan.

Sacá la cuenta. ¿Quién es el rico, y quién el pobre? Por ultimo, más del 20% de la población económicamente activa en ARGENTINA NO TRABAJA .
Aquí, en cambio, sólo hay un 4% en la misma situación.. ¿No te parece que el vivir sin trabajar es un lujo que sólo los ricos se pueden dar? Vamos hermano, te quedaste en ARGENTINA porque sos RICO. Son los pobres como yo los que nos fuimos a probar suerte a otros lados.

Me contaron también que a los funcionarios federales, provinciales y municipales, les paga el pueblo un MONTON de sueldo. Sin contar coimas, etc.. Jueces y otros etc.. etc. que no pagan impuestos
Qué envidia ¡¡ESO SÍ ES VIVIR EN LA RIQUEZA !!

Bueno Pepe te mando un abrazo y ahí luego me contás cómo les va con el nuevo presupuesto y las elecciones, lo que sí es seguro es que les aumentaran más los impuestos. Pero no te preocupes, que la inflación te los va a diluir. Pero bueno, eso es lo de menos cuando se tiene guita para pagarlos.
Atentamente:Tu pobre amigo inmigrante.



Las 14 reglas de San Martín

5 05 2009

Leyendo el libro La Logia de Cádiz de Jorge Fernández Díaz (Planeta), encontré las 14 reglas o 14 pecados mortales de los Granaderos a Caballo. Se trataba de un régimen que hacía ostentación de honor, orgullo y disciplina:

* Por cobardía en acción de guerra, en la que aún agachar la cabeza será reputado tal.

* Por no admitir un desafío, sea justo o injusto.

* Por no exigir satisfacción cuando se halle insultado.

* Por no defender a todo trance el honor del cuerpo cuando lo ultrajen a su presencia, o sepa ha sido ultrajado en otra parte.

* Por trampas infames, como de artesanos.

* Por falta de integridad en el manejo de intereses, como no pagar a la tropa el dinero que se haya sumistrado para ella.

* Por hablar mal de otro compañero con personas u oficiales de otros cuerpos.

* Por publicar las disposiciones interiores de la oficialidad en sus juntas secretas.

* Por familiarizarse en grado vergonzoso con sargentos, cabos y soldados.

* Por poner la mano a cualquier mujer aunque haya sido insultado por ella.

* Por no socorrer en acción de guerra a un compañero suyo que se haya en peligro, pudiendo verificarlo.

* Por presentarse en público con mujeres conocidamente prostituidas.

* Por concurrir a casas de juego que no sean pertenecientes a la clase de oficiales, es decir, jugar con personas bajas en indecentes.

* Por hacer uso inmoderado de la bebida en términos de hacerse notable con perjuicio del honor del cuerpo.

Mientras los transcribo se me cruzan imágenes de nuestros actuales (y supuestos) líderes incumpliendo cada una de las 14 reglas. “Googleando” un poco podemos encontrar ejemplos para cada una. Sería divertido hacerlo algún día con más tiempo.

Tampoco tiremos la pelota afuera, el comentario anterior también nos toca.

La vigencia de estas reglas o pecados mortales es asombrosa y con solo algunos ajustes menores las podemos aplicar a cualquier ámbito de la vida.

Por otro lado es cierto que son exigentes pero justamente lo opuesto es lo que nos ha llevado a estar en donde estamos ahora.

Es en lo pequeño, en lo cotidiano en donde debemos empezar a cambiar nuestros hábitos. Puede parecer inocente pero no lo es. Si no respetamos y honramos a nuestros mayores, si no le dejamos el asiento a una mujer o a una persona mayor, etc., etc. Si tratamos de coimear para evitar una multa o de copiarnos en un examen no pretendamos después que nuestros gobernantes no sean corruptos.

Todo tiene su escala y cuando nos acostumbramos a lo pequeño dejamos pasar el resto.

Empecemos cambiando las pequeñas cosas, mejorando nuestros hábitos y seguramente estaremos transitando un camino que nos alejará de nuestra triste y decadente actualidad.



Cerca de la anarquía…

17 03 2009

Me llegó este mail que quiero compartir:

La pluma incomparable de Abel Posse, interpreta como pocos el sentir de una gran parte de la cudadanía, hastiada de que los tres poderes del Estado no estén actuando para su protección, sino al servicio de grupos prepotentes y resentidos del Frente gobernante desde 2003. Cuando un ministro de la Corte, el Dr. Zafaroni, se excusa de evadir sus aportes jubilatorios durante 10 años aduciendo que “el gobierno los malgasta” y otra ministra, la Dra. Argibay, beneficiaria de una indeminización como “desaparecida”, sostiene que “algún día la devolverá”, poco podemos esperar los gobernados de la protección del supuestamente supremo tribunal. Va el brillante artículo.

Archivo diario La Nación

Archivo diario La Nación

Nos aproximamos a una anarquía que podría desbordarse en vandalismo

por Abel Posse.
Escritor y diplomático

Somos el país de las indefiniciones, aun en tiempo de crisis. La llamada oposición languidece ante el descaro de Kirchner y sus agentes en el poder. La intimidación paga. El pacto de resignación nos transforma en un país de inertes espectadores de la propia ruina.

“Vamos cantando al suplicio”, como escribió Rimbaud. Todos registramos en una especie de archivo universal de la infamia el asesinato de Barrenechea, la excarcelación judicial del asesino de 17 años, la apropiación de los fondos de las AFJP, la proliferación de los narcos y de la droga infantil. Niños drogados que matan padres de familia. Todo lo registramos minuciosamente, día tras día, como los eunucos chinos del Celeste Imperio.

Todo se acepta; todo se olvida a los tres días: el ingeniero Barrenechea desangrándose ante sus hijos; el aportante confiscado que creía en el futuro de una jubilación seria; el derrumbe de la Bolsa. Todo se asimila; nada lleva al grito y a la movilización de la inmensa mayoría, que actúa como víctima vejada cotidianamente por una minoría victimaria que se ha adueñado del poder y que tiene más ineptitud que resentimiento.

La ciudadanía porteña no se convoca para acompañar a Mauricio Macri, su elegido, para gritar ese vaciamiento de poder a que es sometido el principal núcleo político-económico de la Argentina. La ciudad de Buenos Aires tiene menos autonomía que cualquier provincia de las más pobres. Hasta ahora, le faltó policía para enfrentar el vandalismo armado.

Tampoco logra Elisa Carrió abandonar su admirable metafísica, que la lleva más a la estética y a la recomendación ética que a la praxis, tan urgente en tiempo de disolución nacional. Ni Duhalde se decide a decir: “Yo manejé la otra crisis y me siento capacitado para proponerme para estar al frente de la gran convergencia republicana que necesitamos”.

Y Hermes Binner, Felipe Solá, Juan Carlos Romero, Ramón Puerta, Roberto Lavagna, los Rodríguez Saá, Margarita Stolbizer, Julio Cobos, Ricardo López Murphy. Todos siguen bailando con sus propias sombras: sombras prestigiosas, pero solipsistas.

No saben empedrar esa vereda de enfrente que espera angustiosamente la mayoría de los argentinos en esta hora de miedo y perplejidad ante un gobierno que prefiere el lumpen al pueblo trabajador y demuele la economía (la agraria y ahora la industrial, con la confiscación de los fondos de las AFJP).

Es como la anarquía prerrevolucionaria de Rusia en 1905, aprovechada por Lenin para su comunismo trágico. Pero aquí es la anarquía sin revolución. Como quien dice, guiso de liebre, pero sin liebre.. (Kirchner se escribe con K de Kerenski?)
Esa llamada oposición se debe concentrar en programa y liderazgo. Estamos en tsunami nacional y mundial. Deben concentrarse en alguno o algunos de ellos, más allá de hipócritas partidismos, y promover acciones y soluciones. O tienen que dar paso y apoyar a quien tenga claridad, coraje y pueda reunir la fuerza necesaria. Se requiere ahora concentrar la voluntad nacional para enfrentar tanta anarquía e indisciplina como existen. Desde la escuela hasta el vandalismo de un país que carece del elemental orden público constitucional.

Por eso, en este silencio de fangal resonó como un ladrillazo en la noche la voz de ese vicepresidente (un “hombre sin cualidades” como escribiría Musil) que tuvo el coraje de decir su verdad a favor de la masiva realidad popular de la protesta agraria. Una voz en el desierto de resignación.

Y, poco después, otra verdad que resuena como pedrada contra cristal en el ominoso silencio de un pueblo mayoritario que no sabe exigir lo que siente. Esta vez, de parte del secretario general de la CGT, Hugo Moyano: “Los asesinatos de José Ignacio Rucci y de tantos otros también son delitos de lesa humanidad”. Esta frase de verdad y coraje saca del olvido a centenares de inocentes sin sepultura jurídica. Centenares que quedaron sumergidos por esa especie de zona penal liberada surgida de la razón trotskista, ignominioso derecho de asesinato: de protagonistas, de símbolos (como Rucci) o de inocentes absolutos, como la hijita del capitán Humberto Viola, o las empleadas y vigilantes que murieron en la atroz masacre en el comedor de Seguridad Federal (2 de julio de 1976).

Muertos no registrados judicialmente. Como si les hubieran robado las sepulturas.. Son cientos de empresarios, vigilantes, sindicalistas, niños que iban de la mano de sus padres. Un ejército de muertos sin prestigio trotskista. Simple materia para la acumulación de “muerte revolucionaria”. Asesinatos fungibles, impersonales. La palabra firme de Hugo Moyano, que reclama por Rucci, resuena en todos los espacios, como la de Cobos aquella madrugada. Trepa por las escalinatas solemnes de Tribunales y retumba en la caoba noble y funeraria de los jueces supremos, camaristas, fiscales que con su silencio permitieron que la “lógica de la muerte revolucionaria” se extendiera en la Argentina.

Se trata de la “zona liberada” judicial (y hasta moral) de nuestra justicia entre cobarde y tuerta, pero que jamás lleva los ojos vendados, como debería…
La bomba de Seguridad Federal: 16 muertos, 65 heridos, 12 ciegos y mutilados de por vida. ¿Alguien osaría afirmar que esos asesinatos fueron justicia? ¿Quién reclama por esos ciegos y baldados olvidados, silenciados desde ya tres décadas?
Es el Poder Judicial el que registró estas cifras del otro lado de la barbarie: 22.000 hechos subversivos entre 1969 y 1979, 5215 atentados con explosivos, 1311 robos de armamentos, 1748 secuestros de personas, 1501 asesinatos de empresarios, funcionarios, políticos, periodistas, militares, policías, niños, ancianos, etc.
Rodolfo Galimberti, el más dostoyevskiano, perverso y lúcido del bando trotskista dijo: “Hubo un día que matamos 19 vigilantes”. Vigilantes anónimos, que murieron por representación, más allá de culpa o combate. Muertos sin sepultura, escribiría Sartre. ¿No hay fiscal que pregunte y se honre? ¿Nada tienen que gritar los equilibrados jueces de la Corte ante la demolición jurídica de la Argentina?
Y no se trata de ir en busca de la otra parte de nuestra “moribundia”. Se trata de restaurar el indispensable equilibrio y llegar al Bicentenario con una respuesta de grandeza, de concordia, de reunión de los vivos en una gran amnistía, dejando atrás la querella de muertos que está ocupando nuestro espacio real. Punto de partida previo e indispensable.

La Argentina va en carreta hacia la catástrofe. Es inexplicable: la miramos desbarrancarse en todos los ámbitos (institucional, moral, educativo, económico, internacional) con esa pasividad, con esos ojos inertes de las vacas que miran desde el alambrado pasar los camiones por la ruta.

Entre las democracias bobas y las perversas, el país se disuelve. Misteriosamente sometidos, no sabemos salir del secuestro de ineptitud y autoritarismo, pese a la voluntad de vida y creatividad de un pueblo perplejo que ya no atina a superar los escombros de sus instituciones demolidas y vivir en verdadero diálogo democrático.
Mientras tanto, entre la inédita crisis mundial y el Gran Asalto local, con tremendas consecuencias para la empresa y el sector trabajador, nos aproximamos a una anarquía que podría desbordarse en vandalismo (del espontáneo y del conducido). Pasaríamos de la palabra “seguridad”, que todavía empleamos elegantemente, a “sedición”, “saqueos” y la constitucional “conmoción interior”. (Ojalá no tengamos que pasar de nuestro malvivir al verbo “sobrevivir”.)

Estamos confiados con ingenuidad de pueblo venusino, maternal y fraternal, con sus policías inhibidos por el Gobierno, que debería respetarlos, y con un ejército diezmado en su presencia y poder, objeto enconado de una venganza que ya no tiene nada que ver con “castigo a represores”, sino con demolición de nuestro sistema y del Estado. Los asesinos y asaltantes drogados tienen armas operativas. Los policías, en esta Argentina al revés, las tienen sólo decorativas. Han creado tal corruptela que el policía tiene más temor de defender que el delincuente de actuar. La calle es usada por grupos ideologizados desde hace años como campo de ejercicio de violencia urbana. Hasta andan de capucha y garrote ante el Estado lelo. La mayoría de los argentinos, esa silenciosa grey de humillados y ofendidos por la indignidad cotidiana, necesita una gran convocatoria, un fulgor del coraje con que se construyó este gran país.

Todos, en todos los sectores, debemos movilizarnos y obligar al Gobierno y a los políticos a dejar de danzar con sus sombras y afrontar la realidad trágica de un país paralizado por la incapacidad activa.