Ultraman Canadá 2010 – Última parte

14 09 2010

Último esfuerzo. 4 y media arriba para desayunar tranquilo. Pobres cuadriceps!

Gonzalo desistió de correr y me parece que hizo bien. No tenía sentido destruir al cuerpo para igualmente figurar como participante y no finisher.

La línea de largada estaba en la mitad de la nada y a unos cuantos kilómetros de Princeton. Andrea conocía el camino y llegamos sin problema.

Mañana nublada y muy fresca. Momento duro cuando me saqué el abrigo para ponerme la pantalla solar.

Caminando del auto hacia la largada lo cruzo a Mike Le Roux y medio en chiste medio en serio le digo: “no te preocupes que te hago de pacer”…

Fotitos antes de largar. El único enfermito sin abrigo era yo. Cuenta regresiva y hacer lo que más me gusta. CORRER!!!!!


Largo a buen ritmo, me siento cómodo y lo mantengo. Enseguida estoy entre los primeros y a los 200 metros ya estoy segundo.

El que se escapaba a demasiado buen ritmo era Kevin Cutjar que venía primero en la general y no pensaba aflojar.


A la altura del kilómetro 3 me alcanza Mike y empezamos a tirar juntos a un ritmo de 5 minutos el kilómetro. A pesar de que me saca una cabeza, pude acompañar bien su zancada.


En parte del recorrido fue muy gracioso porque sincronizamos nuestro paso y parecía que estábamos marchando.

El estaba super abrigado, lo ayudé a sacarse el rompevientos para que no tuviéramos que bajar el ritmo. Nos estábamos alejando del resto y Kevin también…

Mike decía, es una carrera larga, puede pasar de todo.

El Garmin marcó los 10 km en algo menos de 50 minutos. Veníamos bien manteniendo el ritmo y ahora empezaba una trepada larga que terminaba allá por el kilómetro 33.

En un momento, Mike me dice que siga que el tiene que parar para ir al baño. Aprovecho y hago lo mismo. Si pasaba al revés no lo iba a poder alcanzar.

Seguimos unos kilómetros más, ya no me era tan fácil mantener el ritmo.

Antes de llegar al kilómetro 17, hace una pequeña parada para acomodarse la zapatilla y yo sigo.

Momentos después no solo me alcanza sino que me pasa y se va. Trato de acompañar, lo logro por unos metros pero no puedo seguirlo. Levantó velocidad y contra sus patas más largas no tengo nada que hacer.

Sigo manteniendo mi ritmo a 5 el km por unos kilómetros más, casi hasta la primera media maratón a la que llego tercero en alrededor de 1 hora 47, casi 48.

Todavía lo tengo a Mike a la vista, trepando una muy linda cuesta.

Terminada la cuesta, el sendero se hace una viborita interminable en donde por momentos lo veo y en otros lo pierdo de vista. Cada vez que lo veo está un poquito más lejos.

Faltan 3 medias maratones…

Ya estaba yendo claramente arriba de los 5 min/km, salvo en alguna que otra bajada. Pude mantener este ritmo hasta el kilómetro 30 en donde me caí otro poquito.

No estoy seguro si fue en el kilómetro 33 ó 36 que entramos en un camino de grava o ripio que se extendía por más de 35 km. Si bien por un lado era bueno para las piernas porque aliviaba el impacto, por el otro la geografía no acompañaba y nos cansamos de tener trepadas.

Mejoré un poquito el ritmo, me fui acercando a la marca de la primera maratón y la crucé en 3 horas 45. Ni bien ni mal. Lo justo.

Unos kilómetros antes ya le había avisado a mi tripulación que en cualquier momento iba a tener que hacer una parada técnica. El peristaltismo no perdona.

Llegué al km 46 y no aguanté más. Tuve que parar. Mientras estaba sentadito haciendo lo mío, me pasa Mike Coughlin. Ahora estaba cuarto.

Andrea y Christine me alientan para que lo alcance. Lo intento pero el iba a 5 y yo más lento. Paciencia.

Si bien se suponía que ahora íbamos en bajada, la sucesión de cuestas hacía sentir lo contrario. Increíble y cansador.

Traté hasta último momento de no caminarlas pero hubo un punto en el que ya no daba más y tuve que hacerlo.

Previamente Andrea me hizo de pacer en varias de las cuestas y me acompañó durante varios tramos. Nunca había tenido un pacer. Vale la pena!

Sabía que había alguien pisándome los talones pero no alcanzaba a ver quien era.

Nos acercábamos a la marca de la tercera media maratón o kilómetro 63 y obviamente estaba en una cuesta.

Llegué ahí en 6 horas 04. Todavía faltaban 21 k!!!!!

Me estoy olvidando de comentar lo alucinante de los paisajes y se pueden apreciar en el link que sigue y en algunas de las fotos.

Paisajes Etapa 3 – Ultraman Canada 2010

Faltaba poco para terminar el camino de tierra y encarar una bajada muy dura de más de 17 km por asfalto que nos iban a destruir los cuádriceps que ya no teníamos.

Me alcanza Sergio Meniconi de Brasil que venía haciendo un carretón con muy buena actuación en el agua y en la bici.

Corrimos un rato juntos pero yo no estaba para correr la últimas cuestas. Siempre me decía que la que venía era la última pero el engaño duraba poco. Había más, muchas más!

Ahora iba quinto y no podía hacer nada al respecto.

Finalmente la última cuesta en serio, Andrea me acompaña y llegamos al asfalto. A seguir sufriendo, de manera distinta pero sufriendo al fin.

Encuentro un buen ritmo en el cual no me descontrolo en la bajada y además soporto el dolor en las piernas.

Para mi sorpresa, se acerca otra tripulación, señal que alguien venía cerca. Le meto pata y por unos kilómetros logro mantener la posición hasta que en una bajada más empinada me pasa Drake Tollenaar.

Lo tengo a tiro un par de kilómetros más y finalmente lo pierdo de vista. A las puteadas con mi séptimo lugar.

Ya faltaba muy poco pero no se notaba, los kilómetros se hacían de goma. Christie me hizo de pacer hasta la entrada al pueblo.

En un determinado momento y cuando yo pensé que ya estaba llegando me dicen: “según la hoja de ruta, desde acá faltan 3 km”.

Nooooo!!! Dije yo. El Garmin dice que me faltan apenas 2! Tengamos en cuenta que a esa altura con más de 510 km sobre el cuerpo, un kilómetro más es una distancia enorme.

Cambio de pacers, Andrea baja con la bandera y me va a acompañar hasta el final. Christine se va con el auto a la llegada para conseguir quien nos saque la foto y nos filme cruzando el arco y nos espera en el pasillo de llegada para terminar los tres juntos.

Se me estaba incinerando la cabeza mirando el Garmin. Te hacen dar un par de vueltas por unas calles que no te permiten ver el arco de llegada hasta que estás a 150 metros. Mortal!!

En Hawaii lo ves más de un kilómetro antes.

Se escucha la música y al Steve King comentando que otro partipante se acerca y dice mi nombre. Qué momento!!!!

Emocionante! Levanto un poco el ritmo, se nos une Christine y meto pata con la bandera desplegada. Miro para atrás y las apuro porque se están quedando.

Último esfuerzo, últimos metros y cruzo el arco en 8 horas 23. Qué placer inmenso!!!

Segundo Ultraman en 9 meses. Será sano? No me importa!!!! El placer no me lo quita nadie!!!

Finalmente ese 6º puesto en la ultramaratón me permitió avanzar 7 posiciones y terminar 7º en la general. Si logro mejorar un poco la natación y un poco la bici, la cosa va a estar buena en el próximo.


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