Ultraman Canadá 2010 – Segunda Parte

30 08 2010

Día 1

Aunque se largaba 6:45, me desperté a las 4. Quería tener tiempo para todo y media hora más de sueño no hacía la diferencia. Además había dormido bien del jueves al viernes.

Desayuno en el hotel, pasada por el baño, últimos ajustes y a la largada.

Había quedado con Andrea en encontrarnos a las 6 pero terminé llegando 15 minutos tarde.

Les expliqué a ambas cómo había distribuido las cosas en la camioneta y fui a hacer el check-in. Ahí me enteré que en el kayak iba a remar Tom y no Dean, jajajaa. Bien colgado!

Charla cortita con él, fotitos, última pasada por el baño y a la playa.

Gaita, foto de grupo, palabras de Steve Brown y cuenta regresiva!

El lago estaba hecho un espejo, la temperatura para mí ideal aunque me debe estar fallando el termostato porque varios se quejaron. Gonzalo me contó que salió morado y tenía traje entero. Mike también tuvo frío. Algo no me funciona….

Estaba mentalizado a repetir o a andar cerca de las 3 horas 11 que había demorado en la pileta la última vez que había hecho 10 km.

Durante la primera hora me sentí muy cómodo y aunque no lo necesitaba, paré para un gel y algo de Gatorade.

Hasta ahí venía muy bien siguiendo el kayak desde atrás, guiándome con el timón. Después me costó un poco más.

Se hizo largo llegar a la primera boya que estaba recién en el kilómetro 8. Desde el momento en que se visualizaba, alrededor del km 6 ó 6,5, hubo un poco de corriente en contra pero finalmente llegué.

Quedaban 2 km y me resultaron más lentos de lo esperado. Hubo gente a la que el GPS le dio más distancia.

Nado terminado! Algo menos para hacer. Tardé 15 minutos más de lo pensado.

Antes de largar intenté ponerme el Garmin en la gorra para que marcara bien pero me molestaba y terminé usándolo en la muñeca. Lamentablemente marcó cualquier cosa y por el km 7 perdió señal y nunca más la recuperó.


Transición rápida sin siquiera sentarme. Por suerte no estaba mareado. Rápido a la bici a encarar la trepada.

Estábamos a 10 km de Penticton y engachábamos a esa altura el mismo recorrido que la bici del Ironman Canadá. Por suerte había carteles porque sino hubiese terminado en cualquier lado. Al ser tan pocos no ves al de adelante y en consecuencia tenés que adivinar el camino.

Tom les dio charla a Christie y Andrea que terminaron saliendo tarde y luego me confesaron que creían haberme perdido.

Por mi parte también me preocupé porque recién aparecieron media hora después. Como en el camino me crucé con un siervo escondido entre los arbustos, entré a delirar y pensé que a lo mejor se lo habían tragado.

En los primeros 45 km predominaron las partes planas con alguna que otra trepadita. El camino circulaba por la ruta de los viñedos. Parecía Mendoza.

Muy buena la onda de mi tripulación. Compraron un diccionario inglés-español para tratar de escribir en castellano mi Twitter y además empezaron a ponerle letreros a la camioneta.

Ahora venía la parte buena, Richter Pass, una trepada de más de 10 km interminables!!!

Por suerte la conocía y sabía que cuando parece que termina, todavía falta lo peor, jajaja.

Después venía una sección en donde predominaban las bajadas y muy fuertes durante 15 km. Mucha adrenalina.

Solo podía ir en posición aero durante cortos intervalos de tiempo porque tenía los hombros muy dolidos de la natación.

En todo el circuito fue una constante cruzarnos con pelotones que habían salido a entrenar y obviamente hacían el circuito del Ironman. Lo interesante es que casi todos iban con una camioneta de apoyo.

Ya estaba casi a mitad camino y todavía faltaba la parte más duras. Las gambas me estaban abandonando….

Seguí metiéndole pero costaba. Fueron 30 km con lindos paisajes pero monótonos. Para colmo en un momento tuvimos que hacer una desviación similar a la que exitse en el Ironman y que evidentemente la meten porque sino no le dan los kilómetros. Terriblemente aburrido.

Ahora venía lo bueno, el último gran esfuerzo. Una trepada mortal que por suerte no tuvimos que hacer con sol. Pensamos que estaba nublado pero la delgada capa de nubes resultó ser humo en suspensión producto de un incendio forestal.

Afortunadamente estaba bien alto y no se sentía al respirar.

Casi 30 kilómetros trepando, al principio es un falso plano que de a poco va perdiendo lo plano para transformarse en una lindísima pared.

Prácticamente desde el vamos te quieren convencer diciendo que es lo último, que después es todo bajada pero ese después no llega nunca!!!


Era la tercera vez que hacía esta trepada, las dos anteriores durante el Ironman y no llegás a acostumbrarte. Siempre parece interminable y siempre es igual de dura aunque el clima ayudó.

Tardé más de una hora y cuarto para llegar a la cima…

Ya empieza la bajada me dijeron pero yo no la sentía y la velocidad no me contradecía.

Finalmente empecé a ir rápido. Es la sección donde en 2008 llegué hasta 71 km/h y como estaba con el disco, sufrí mucho en las curvas porque el viento se arremolinaba.

En la edición 2009 no fui tan rápido porque tenía viento en contra.

Alguna trepadita más que a esta altura dolían y ya faltaba muy poco. En vez de ir hacia Penticton, teníamos que doblar hacia la derecha y luego de unos 3 ó 4 km terminábamos la etapa.

Andrea y Christine me esperaban en la línea de llegada pero un poco antes tenía que cruzar un puente y dudé si había que hacerlo o no. Faltaban carteles y si bien lo habían comentado durante el briefing, no tenía demasiada sangre en el cerebro como para acordarme.

Me jugué y seguí de largo, por suerte me salió bien y enseguida apareció un cartel marcando un giro a la izquierda y de ahí 200 metros para llegar.

Qué placer! Día 1 adentro!

Masaje y remojadita en el lago.

Sigue…


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