Regenerando en el Computrainer

31 05 2010

Tengo las piernas cansadas del fin de semana. Me costó bastante subir al CT pero acá estoy.

Serán kilómetros basura pero es mejor que nada!



25th Marathon des Sables – Sahara Sud Marroquí 2010 (Última parte)

10 05 2010

Jueves 8 de abril – Descanso

Anticipádome a los “iala-iala”, dormí solo cuatro horas. José Luis ya estaba en la jaima, solo faltaba Jesús.

Oriné normalmente, sin sangre.

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Desayuné una lasagna que estuvo espectacular, estaba muerto de hambre. Me fui para la llegada a pedir unos vasos de té mientras veía a los que todavía estaban terminando.

A media mañana llegó Jesús a quien habían hecho dormir en uno de los CP. Ya estábamos todos.

Dormimos de a ratos durante el día. Estábamos realmente agotados.

Aproveché el día para lavar y curar bien las ampollas en la carpa médica. Además me dí una buena lavada, casi ducha.

A media tarde nos entregaban una Coca Cola, impagable! Encima estaba fría! Como éramos muchos me tocó una Fanta pero el efecto fue el mismo.

Yo quería Coca!!!

A las 6 de la tarde nos avisaron que estaba llegando el último de los corredores. Nos fuimos a la llegada para recibirlo con aplausos. Terminó entrando 6 y 20, más de 33 horas!

Mandé mails y a comer. José Luis tenía arroz con leche y mousse de chocolate. Nos hicimos un festín que culminamos con Ensure para todos.

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Comida del día: lasagna, arroz, carne BBQ, postres y Ensure por un total de aproximadamente 2200 calorías para un consumo mínimo.

Viernes 9 de abril – Etapa 5, 42,2 Km. De OUED EL JDAID a ERG ZNAIGUI.

Dormí muy bien a pesar del dolor en la costilla. En la carpa médica me habían dado un antiinflamatorio y algo para dormir. Me hizo muy bien.

Al igual que el día de los 82, había reservado unas Injinji nuevas. Los 42 Km. se las merecían.

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Buen desayuno con granola y arándanos. El día pintaba bueno y mejor aún porque la mochila estaba liviana!

Cuenta regresiva y largamos junto a Ramón. Me costó que las ampollas entraran en calor para que dejaran de molestar y necesité un rato más para que cediera el dolor en la costilla.

En la primera sección el terreno se presentaba mayormente plano, alternando con algo de arena y tierra suelta.

Llegamos bastante rápido al CP1 en el Km. 13. Entramos en una zona de 3 Km. de dunas con vistas espectaculares. Sacamos unas fotos y ahí empiezo a meter un poco más de pata alejándome de Ramón.

Seguía un terreno bastante accidentado y antes de llegar a un lago seco, tenemos que cruzar un zanjón importante. Era profundo y habían tallado varios escalones para poder bajarlo. En el fondo del zanjón que probablemente era el lecho de un río, teníamos que movernos unos 15 a 20 metros hacia la derecha y ahí volver a subir.

En esta parte una grupo de los buenos no vio la subida y siguió corriendo por el lecho. Para cuando se dieron cuenta ya habían perdido casi una hora.

Llego al CP2 en el Km. 23,9 y otra vez orino con sangre. Me preocupé un poco pero seguí para adelante.

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Un larguísimo trecho con mucha piedra. De la nada aparecieron unos chiquitos pidiendo cosas y se la veía a la madre dándoles indicaciones.

Me pasa Laura, me saluda y sigue. Llevaba un ritmo envidiable.

CP3 en el Km. 36. Faltaba muy poco aunque predominaban una pequeñas dunas.
Seguí tratando de mantener el ritmo hasta que divisé la llegada. Hacía calor.

Últimos 2 Km. y finalmente cruzo la meta. Solo restaban los 21 de la sexta etapa.

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Tecito y a hacer la cola para el agua en donde además teníamos que devolver la bengala.

El lugar elegido para este campamento fue sin duda el más lindo de todos. Al fondo se veía un telón de dunas que tendríamos que atravesar en la última etapa.

Esa noche se pasó un video con los resúmenes diarios de TV5 y hubo un espectáculo para los acompañantes que habían llegado esa tarde y esperarían en la llegada de la última etapa.

Calorías consumidas 2777. Ingeridas: granola, lasagna, Ensure, 3 Club Social y 2 Clight por un total de 1750.

Sábado 10 de abril – Etapa 6, 21,2 Km. De ERG ZNAIGUI a MERZOUGA.

Dormimos pésimo. No sé si se debió al cúmulo de cansancio o a qué. En mi caso no encontraba la posición. Me molestaba mucho la costilla y no tenía nada para tomar.

Último desayuno en autosuficiencia y la mochila prácticamente vacía. Todos los corredores sacándose de encima cosas y como siempre, lo que le sobra a uno le falta a otro. Había un montón de tuaregs recibiendo todo lo que se descartaba. Algunos se pasaban de rosca pidiéndote los anteojos o la bolsa de dormir.

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Mientras hacíamos la cola para retirar el agua, empezaron a circular los vehículos de la organización tocando bocina animadamente. Ahí nos enteramos que se había perdido una corredora inglesa y que la acababan de encontrar. Había pasado toda la noche sola.

Nos había llamado la atención que el láser verde quedara encendido durante la noche, evidentemente había sido para guiarla pero no tuvo éxito.

Antes de largar se levantó bastante viento con arena y estaba fresco. Hicieron largar media hora antes a los últimos 50 pero nos pareció ver a más de un colado.

Así como nos habíamos sacado una foto antes de largar la primera etapa, hicimos lo mismo antes de esta. Lo ideal hubiese sido en la llegada pero resultaba imposible porque a medida que llegabas te iban subiendo a los buses para ir a Ourzazate.

Jaima 57

Tenía las piernas muy cansadas, las ampollas de los talones estaban en su peor momento, la costilla decía presente, había dormido mal y encima estaba sin bastones porque se los había prestado a Jesús que estaba peor que yo.

Largamos y sufrí bastante los primeros 3,5 Km. por las dunas. Fui para atrás y no terminaba de entrar en calor. Me di cuenta de lo mal que andaba porque no veía caras conocidas.

Termina la tortura de las dunas y entramos en la zona con piedras. Ya estaba mejor y el dolor había pasado. Me saluda José Luis que venía hecho un titán. Empiezo a correr y lo dejo atrás pero no demasiado.

Si bien estaba decidido a no caminar, tampoco estaba hecho un talibán al respecto. Era la última etapa y quería disfrutarla.

A ritmo tranquilo pero constante fui pasando corredores, pasamos por una zona con un edificio abandonado y en ruinas. La tierra era negra y nos hacía desembocar en un pueblito en ruinas pero con algunas viviendas habitadas.

Finalmente llegamos al CP1 en el Km. 14. Era el último de toda la carrera.

Unos 500 metros antes tengo una sensación rara. Algo contradictorio, por un lado la alegría de terminar pero por el otro cierta tristeza por el mismo motivo. Por abandonar el desierto.

7 Km. de dunas me separaban de la meta. Estaba dispuesto a correr mientras el terreno lo permitiera.

Se hizo difícil trepando dunas pero no en los tramos planos.

Faltaban pocos km pero por la configuración del terreno no se veía la llegada salvo una torre de ladrillos que nos sirvió de norte.

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Poco a poco fui devorando los últimos kilómetros hasta que la meta fue una realidad.

Me pegan el grito diciendo que la que venía era la última duna y al atravesarla veo que unos 50 metros adelante estaba Ramón. Me apuro y lo alcanzo para recorrer juntos los últimos 200 metros.

Última duna

Fue gracioso porque yo pensé que el estaba detrás mío y el pensó que yo ya había terminado.

Sacó la bandera y cada uno tomándola de un costado fuimos recorriendo esos 200 metros con gran orgullo mientras que escuchábamos a la gente que nos alentaba y gritaba Allez Argentine! Allez Argentine!!! Muy emotivo!

Cruzamos el arco y nos fundimos en un abrazo. La alegría nos desbordaba. Le habíamos ganado al desierto.

Conclusiones

Sabiendo que mucha gente caminaba la carrera de punta a punta supuse que la hacía de taquito. Grave error de principiante, subestimé la carrera. Fue mucho más dura de lo pensado.

Además de tapones para los oídos que sí llevé, hay que llevar algo para dormir. Era notable la diferencia cuando uno largaba descansado y cuando no.

Bien por ir con una mochila chica, hay que tratar de achicar más el volumen que ocupa la comida.

Polainas si o sí!

Lo mejor de todo fue la calidez humana de todos los competidores, no solo en nuestra jaima sino en general. Trasciende la competencia o mejor dicho la deja de la lado.



25th Marathon des Sables – Sahara Sud Marroquí 2010 (Segunda Parte)

3 05 2010

Miércoles 7 de abril – Etapa 4, 82 Km. De TAOURIRT MOUCHANNE a OUED EL JDAID.

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En el aeropuerto de Madrid, hablando con Julio, otro de los españoles, me comentó sobre esta etapa. Me dijo que tenía connotaciones épicas. El año anterior la había terminado a las 3 de la mañana…

Ahora que la viví, más que épica me pareció una sesión intensa de masoquismo…

Pasé una buena noche o por lo menos no tan mala. Me había guardado el desayuno con más calorías para estas etapas largas, 500 calorías de granola con arándanos. Espectacular.

En esta etapa los 50 primeros largan 3 horas después que el resto. Toni y Josef estaban en ese grupo.

Mi idea, si el cuerpo lo permitía, era hacer los 82 Km. sin parar a dormir en el medio total teníamos todo el jueves para descansar. Esa era la idea original y como estaba más o menos entero, la pude ejecutar.

Ferrán había quedado con la rodilla maltrecha del día anterior pero por suerte yo tenía los bastones. Él, Antonio y yo decidimos hacer la etapa juntos.

Hablando con gente que la había corrido el año anterior, nos aconsejaron caminarla fuerte. Según Pablo Segura, el año pasado con esa estrategia había tardado 15 horas y otro grupo que la hizo corriendo tardó 14 horas 30. Evidentemente el mayor gasto de energía y desgaste que significa correr, no justificaba esa media hora de ahorro. Era una victoria pírrica.

Se hizo la hora de largar y de a poco la gente se fue acercando a línea de largada. A diferencia de los demás días, todos íbamos a paso cansino, muy lentamente y las caras apesadumbradas hablaban a las claras de la preocupación e incertidumbre que generaba lo que teníamos por delante. Ya sabíamos que iba a ser duro pero la pregunta era cuánto.

Cuenta regresiva y largamos. Josef alentando desde el costado.

El ritmo lo imponía Ferrán en función de su rodilla. Habíamos combinado correr, o al menos intentarlo, durante los primeros 12,8 Km. hasta el CP1. De esta distancia, 7,5 eran planos y el resto un leve pendiente que se sentía.

Fuimos alternando corrida y caminata hasta el CP1. La diferencia era de aproximadamente un minuto, corríamos a una velocidad de entre 7:30 y 8:00 minutos por kilómetro y caminábamos entre 8:40 y 9:00.

En la parte del falso plano empezamos a caminar más y la velocidad era menor.

Llegamos al CP1 y enseguida vino una trepadita con arena. Se me empiezan a ir y yo empiezo a sufrir la falta de polainas.

Casi 2km de arena hasta llegar a un pequeño sendero que nos permite entre piedras, atravesar este pequeño cerro. Fue una sección muy trabada en la que se hacía difícil pasar al de adelante.

Una vez atravesado, la vista era espectacular, kilómetros y kilómetros de arena! Unos 4 para ser más exactos.


Por suerte los alcanzo y sigo con ellos.

Termina la arena y empiezan las piedras. El calor, si bien fue aumentando gradualmente, ya se sentía.

Se ve a algún que otro corredor descansado a la sombra de un árbol y de a poco vamos acortando distancia al CP2.

Antes debemos pasar dos secciones con dunas, la primera modesta pero la segunda más empinada y en la bajada te enterrás hasta la rodilla. Tuve que parar a sacarme la arena porque las ampollas en el talón me estaban matando.

Llegamos al CP2 y para variar lo encontramos a Ramón. Tuve que esperar un poco para que me atendieran en la carpa médica y cuando lo empezaron a hacer, Ferrán que había pedido que le vieran la rodilla ya estaba listo para seguir. El tramo que seguí era una laguna seca totalmente plana por lo que le pedí que fueran caminando a un ritmo más tranquilo así los podía alcanzar.

Tajean las ampollas y me las curan. Ya estoy listo para seguir. Me tengo que apurar.

Empiezo a darle duro, fue el kilómetro más rápido de toda la carrera. 7:07. Finalmente los alcanzo y dándome un ratito para recuperar, empieza otra vez la marcha fuerte.

En toda esta zona el calor se sentía fuerte. El Suunto tanto a mí como a Antonio nos daba 37º C. Después nos enteramos que llegó a 53º C!!!!!

Esta sección la hacemos junto a Manuel Clavel y a Pablo y Simeón García-Nieto.

Termina la laguna y entramos en el oasis de El Maharch en donde había un hotel. Un par de corredores quieren ingresar y no los dejan. Autosuficiencia muchachos!

Ya nos estábamos aproximando al kilómetro 30 en donde nos alcanzan los primeros. Increíble, habían salido 3 horas después que nosotros y ya las habían descontando.

Un ratito antes de eso, por estar el suelo lleno de piedras, trastabillo con una y doy varios pasos rápidos tratando de evitar la caída. Después me cargaban diciendo que había hecho un lindo paso de baile. Evito la caída pero no todas las consecuencias, hice un mal movimiento para contrarrestar el envión y me pego un flor de tirón a izquierda a la altura de las costillas. El dolor, similar al de una fractura, me iba a acompañar hasta el final de la carrera jorobando incluso a la hora de dormir.

Unos 100 metros delante lo veo a Ramón y de a poco le vamos acortando la distancia. Faltaban unos 8 Km. para llegar al CP 3 en el kilómetro 38,7.

El terreno cambia, menos piedras y más arena. Lo enganchan a Ramón y se me empiezan a ir otra vez. Trato de acelerar pero me duelen las piernas.

Después de un rato largo, casi interminable, llego al CP3. Todavía estaban ahí. Me saco arena. Ramón estaba descansando y Ferrán y Antonio ya se iban. Me esperan, les agradezco pero les digo que se vayan porque iban muy fuerte y no les podía seguir el ritmo.

Ramón me dice que prefería descansar unos minutos y yo decido irme. Tenía miedo de enfriarme y no poder arrancar.
El sol empieza a bajar de a poquito y había que patear un rato hasta el CP4 en el kilómetro 51.

Los primeros kilómetros fueron entre las piedras para después adentrarnos en una zona ondulante y con pequeñas dunas llamada Rheris wadi. Un parto.

Engancho un danés que vivía y trabajaba en Francia. Hacemos juntos gran parte de este tramo casi hasta el CP4. A mitad camino me pasa al trote veloz Toni Contesti que venía hecho una tromba.

En el CP para unos minutos para sacar arena y prepararme una caramañola de Ensure. Fueron unas dos medidas. Venía comiendo poco y todavía faltaban 30 Km.!!!!!

Imagen lamentable en el km. 50...

Saliendo de este CP entrábamos en una zona de dunas de más de 20 Km. Siempre subiendo, a veces con falso plano y otras bien empinado. Se veía poco y la noche cayó de inmediato.

Aunque no iba a buen ritmo se me colgó Laura de San Francisco quien me preguntó si podía seguirme. A pesar de estar oscuro, los ojos se habían acostumbrado a la noche y se venían las sombras y movimientos de los touaregs, cosa que seguramente la preocupó.

Se sumaron un par más y seguimos por el filo de la dunas. A veces no se veía bien y pasábamos haciendo equilibrio tratando de no rodar. Muy a la derecha a más de un kilómetro se veían pasar los vehículos de la organización.

Fue un tramo duro. No me entraba más arena en las zapatillas y después no me entraban los pies. Tenía los dedos agarrotados y sin libertad para moverse normalmente.

Alrededor del kilómetro 59 empezamos a bajar y tengo que sentarme para vaciar las zapatillas. Laura aprovecha para ir al baño, me espera unos minutos pero se encuentra con un par de conocidos, me agradece y se va. La quería matar.

Ya estábamos cerca del CP5, quedaban un par de kilómetros con el terreno más firme por el borde de un lago seco.

En la carpa médica me curaron la ampolla del otro pie y mientras lo hacían apareció Ramón y enseguida después Josef junto a Manuel y los García-Nieto quienes pararon a comer algo.

Me fui con Ramón, a paso tranquilo para que nos pudieran alcanzar.

10 Km. de dunas con pendiente, durísimo. Ramón llevaba muy buen ritmo y me costaba seguirlo. Caminando el iba más rápido que yo y corriendo era al revés.

A lo lejos se divisaba un láser verde que nos marcaba el camino. Mirando hacia adelante, siempre nos parecía que la duna en subida que venía era la última. Lamentablemente no era así.

Estos kilómetros fueron los más lentos. Daba la sensación de estar en una cinta sin fin. Este tramo nos llevó más de una hora cuarenta.

Sobre el final nos alcanzan Josef, Manuel y compañía y levemente separados hacemos los últimos kilómetros hasta del CP6 en donde tengo que parar nuevamente a sacarme arena.

Km 70!!!!

Además confirmé lo que me pareció había hecho unos 4 ó 5 kilómetros antes; estaba orinando sangre. No quise avisar en la carpa médica por miedo a que no me dejaran seguir. Me atraganté tomando un litro y medio de agua de un saque y salí de ahí lo más rápido que pude pero tuve que volver a buscar el bastón.

Otra vez a meterle pata para alcanzar a los chicos. Ramón me había hecho la gamba y se había quedado.

Faltaban unos 10 Km. aproximadamente y se suponía que no tenían arena pero como se imaginaran, algo había.

Levantamos un toque la velocidad, alcanzamos al grupo y nos despegamos juntos con Josef y Ramón. El terreno se presentaba ondulante y predominaba la piedra.

En este tramo había más gente. Se ve que muchos quisieron hacer lo mismo: tener todo el sufrimiento en un solo día.

Queríamos llegar pero no había forma. No avanzábamos o mejor dicho no sentíamos que avanzábamos y esta sensación se afianzó cuando faltando muy pocos kilómetros, empezamos a divisar las luces de la llegada.

No nos poníamos de acuerdo con Josef con si estaba lejos o cerca. Ramón estaba unos 50 metros adelante y ya le habíamos pegado el grito para que nos esperara y cruzáramos los 3 juntos la meta.

Últimos 20 minutos, media hora y ya estábamos. Llegó Ramón primero y enseguida Josef y yo. La alegría nos embriagaba. Un rato después llegaron Manuel con Pablo y Simeón.

Estábamos totalmente agotados, habían sido 16 horas y monedas para Ramón y para mí y 13 para Josef que había corrido hasta el 50.

Tomamos un té y enseguida fuimos para la jaima en donde ya estaban Antonio y Ferrán descansando pero despiertos.

Abrimos la bolsa y sin comer nos fuimos a dormir.

Secuelas del día: Mano hinchada


Secuelas del día: Los pies...

Para un consumo de casi 4400 calorías, en 16 horas solo había ingerido granola para el desayuno, 5 paquetes de Club Social, 3 ó 4 Clight, un paquete de 1000 calorías con papas fritas molidas (duro de tragar) y 700 ml de Ensure. Todo esto sumó alrededor de 3200 calorías. Seguía el déficit…

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