25th Marathon des Sables – Sahara Sud Marroquí 2010 (Primera Parte)

27 04 2010

Hace unos 8 años llegó a mis manos el libro “100 cosas para hacer antes de morir”. Entre ellas figuran ver la final del Abierto Argentino de Polo, el Carnaval de Rio, la Tomatina en España, y la Marathon des Sables (maratón de las arenas). Esta prueba opaca los míticos 42 Km. de la maratón tradicional y obviamente las distancias menores (10 Km., 5 Km., etc.) que vulgarmente en nuestro medio y para nuestra bronca también son mal denominadas como maratones.

En 1984 el francés Patrick Bauer, un joven fotógrafo amante de la música y el deporte, decide atravesar el desierto en solitario, un sueño que tenía desde adolescente.

Lo hizo en el Sahara recorriendo una distancia de 350 kilómetros, desde el sur de Tamanraset hasta In Guezzam, demorando doce días, en autonomía total, acompañado por su hermano quien se encargó de seguirlo con un viejo Peugeot y grabar las imágenes de aquella apasionante aventura. Después de días de largo camino y al acabar la prueba se siente frustrado y entristecido por haber llegado al final. Es entonces cuando decide compartir su experiencia con otras personas y crea en 1986, la 1ª Marathon des Sables.

El primer argentino en correrla fue Alberto Beunza. En 2002, plena crisis argentina, me contacta Claudio Destéfano y me invita a participar. A través de sponsors tenía todo pago. Lamentablemente tuve que declinar el ofrecimiento porque para evitar despedir gente en la empresa habíamos hecho ajustes importantes y me parecía poco serio ir más allá de tener todo pago.

En mi lugar fue Alex Foresti con quien después trabamos una gran amistad. En los años que siguieron participaron varios argentinos más, entre ellos, Dolores Avendaño.

Si bien consulté a los mencionados anteriormente, ninguno me dijo o supo expresar lo que realmente venía por delante. O tal vez lo hicieron y yo no lo entendí. La carrera es DU RÍ SI MA!

Sabiendo que era el 25 aniversario me contacté en el segundo semestre de 2009 con NO LIMIT, agencia que tiene los derechos para España y Latinoamérica. En primer lugar quedé en lista de espera y pasado el tiempo me informaron que la organización con motivo del aniversario les había entregado más plazas.

Ahí empezó la odisea. No queda ninguna duda que aunque nos creamos grandes, Argentina pertenece al Tercer Mundo. Fue sumamente difícil realizar la transferencia del primer pago. Más allá de tener todo declarado, parece que uno no es dueño de disponer de su dinero más allá de nuestra fronteras. Finalmente con un poco de picardía la transferencia salió y el dinero llegó. Tarde pero llegó y la tuve que remar para que no me dejaran afuera porque habían vencido los plazos estipulados.

La otra parte fue conseguir todo lo necesario para correr empezando por la mochila. En el sitio oficial, www.darbaroud.com se conseguía pero también era engorroso por lo que opté por www.racingtheplanet.com. Esta empresa tiene una serie de carreras con un formato copiado de Sables pero en vez de hacerlas en Marruecos los hizo en los 4 Deserts o 4 desiertos, Atacama en Chile, Gobbi en China, Antártida y Sahara en Egipto. Ahora está variando los destinos.

Otras de las maravillas de vivir en el Tercer Mundo es que cuando recibimos un paquete del exterior, debemos pagar en la aduana el 50% del valor del mismo. Este 50% se calcula no solo sobre el valor del bien sino que además se le agrega el costo del envío. Están locos. No te dan nada a cambio, el bien no se fabrica en el país y hay que mantenerlos.

Por suerte lo sabía y entonces mandé el paquete a lo de mi primo en Suiza quien me lo entregó en mano en un reciente viaje a Buenos Aires.

Esta mochila, RaidLight2 Evolution 2 es la ideal porque su tamaño (20 litros) te fuerza a ser eficiente en la elección de los alimentos y del resto del equipo. El peso es clave en estas carreras de autosuficiencia. Si llevás mucho reventás y si llevás demasiado poco te morís de hambre. La línea es muy delgada.

Mochila adentro, quedaba el tema de la comida. Son 7 días y la única posibilidad es llevar comida liofilizada. Opté por www.mountainhouse.com, productos que ya había utilizado con buen resultado cuando corrí La Misión en 2005.

Fui a ver a mi nutricionista Ana Chezzi quien hizo un flor de trabajo. La organización de la carrera exige un mínimo de 2000 calorías diarias. El consumo aproximado diario iba a estar en el doble. Ana estudió la página de Mountain House y me armó una dieta buscando los productos de mayor aporte calórico pero que a la vez fueran los de menor peso.

Con esa lista hice el pedido y lo mandé a lo de otro primo en Miami a quién además ya le había enviado las zapatillas Asics Gel Trabuco (guárdense el chiste obvio) y las medias Injinji, especiales para evitar ampollas. Ya estaba jugado con los tiempos y quien me tenía que hacer de “mula” falló. Agoté todas las posibilidades y al final enganché alguien que me trajo solo la mitad de la comida. Estaba en el horno pero algo me prestó Alex (al igual que la bolsa de dormir, la cocinita, etc.).

Ya tenía prácticamente todo. Para compensar las calorías que me faltaban compré Ensure en polvo (también recomendado por Ana Chezzi). Un kilo es equivalente a 4300 calorías.

Las cosas me llegaron menos de una semana antes de partir y cuando presenté todo en la mochila nueva, no entraban!!!! Como back-up tenía una excelente mochila Salomon de mis épocas de carrera de aventura. 40 litros de capacidad, entraba todo. Me la llevé pero por las dudas también llevé la nueva.

Con el entrenamiento sin duda me quedé corto. Terminé el año muy cansado y en las vacaciones intenté entrenar más pero el cuerpo me pedía pista. Se ve que el UltraMan me había cansado más de la cuenta.

En febrero fui con toda la familia a Península Valdés en donde si bien el clima no es tan caluroso como en el Sahara, el suelo es bastante parecido con mucha piedra y arena. El viaje estuvo bien pero el entrenamiento fue un fracaso. Estuvimos 5 días y me llovieron 4 torrencialmente. Frustrante y el reloj seguía corriendo.

El resto de febrero y marzo pude meter algunos kilómetros, incluso corrí la Merrel Tandil, pero tampoco fueron gran cosa. Estaba jugado pero no preocupado porque no sabía lo que me esperaba.

Con la mitad de la comida y entrenado a medias no estaba con el mejor ánimo precarrera. Encima como frutilla del postre cuando le comento a Anita de 3 años que viajaba me respondió “vas a volver?”. Me mató!!!!

Partí el miércoles 31 de marzo para tener un día extra. Si se producía una demora, perdía el vuelo charter a Marruecos. Aproveché el día para conocer Madrid.

Viernes 2 de abril nos juntamos en el aeropuerto. Haciendo la cola del check-in lo encontré a Josef Ajram, también UltraMan y a quien conocía solo por mail y Facebook. Muy buena onda.

Al momento de despachar también conocí al otro argentino, Ramón Abdala de Mendoza.

Por suerte en vez de tomar el vuelo a Ourzazate, al ser un grupo numeroso, No Limit fletó un charter directamente a un aeropuerto más chiquito en Errachidia pero gracias a esto el viaje en bus hasta el campamento fue de solo dos horas en lugar de 5 a 6 como le tocaría al resto de los corredores.

El viaje en avión fue muy ameno y de a poco comenzamos a conocernos. La mayoría hacíamos nuestro debut en esta carrera.

Al llegar a Errachidia y luego de un lento trámite migratorio, subimos a los ómnibus y nos dieron una bolsa con el almuerzo y el Road Book de la carrera. Fue un alivio porque ya sabíamos que iba a ser la edición más larga para festejar el aniversario (250 Km.) pero además hasta ese momento se rumoreaba que la etapa larga iba a ser de 100 Km. para seguir con el “festejo”. Por suerte resultó ser de “solo” 82 Km., 20 de los cuales iban a ser por las dunas. No quedaba claro si habíamos ganado o perdido con este cambio.

Breve escala técnica en un lugar espectacular con un valle verde y finalmente llegamos hasta el campamento. El último kilómetro lo íbamos a recorrer en unos camiones militares hacinados como ganado.

Lentamente nos fuimos distribuyendo en las jaimas o carpas berebere. Mientras hacíamos el trámite migratorio Josef me invitó a la suya y le pedí incorporar a Ramón. Ya estábamos los 8 en la jaima 57. Nos tocó un grupo humano espectacular, mejor no podría haber sido. Además de Josef con experiencia en ultradistancias, estaba Toni Contesti, un corredor excepcional y mejor persona aún. Entre sus antecedentes se encontraba el haber intentado batir el récord de 24 horas corriendo en cinta. Lamentablemente no pudo lograrlo pero el entrenamiento fue feroz; 7 horas diarias durante 4 meses corriendo unos 1000 Km. en promedio mensual. Una bestia!!!!

Durante el evento fue acompañado por varias personalidades que corrían en cintas paralelas, entre ellas Rafael Nadal.

Josef y Toni corrían en el equipo WHERE IS THE LIMIT. El equipo estuvo integrado también por Ferrán Almeda y Antonio Marsal Bonet; ambos también bien fondeados con Ironman y con la Titan Race (500 Km. en MTB también en Marruecos).

Ramón Abdala, el otro argentino, también había corrido como yo en Namibia y además los 100 Km. del Sahara. 61 años pero había que apurarse para que no te dejara atrás.

Los 2 que tenían menos experiencia eran José Luis Gómez Alciturri y Jesús Molina. José Luis había empezado a entrenar hacía dos años y venía con grandes progresos, Jesús fue el más joven del grupo con 23 años pero con una cabeza a prueba de balas.

Era obligatorio mantener siempre el grupo y la jaima hasta el final de la competencia. Con el grupo espectacular que describí, jamás se me hubiese ocurrido cambiar.

La comida de esa noche así como el desayuno, almuerzo y comida del sábado corrían por cuenta de la organización. Luego de eso ya empezaba el régimen de autosuficiencia.

Estos dos días se hacen largos, sobretodo el sábado. Luego de desayunar y de acuerdo al número de pechera, debíamos ir a entregar las valijas que nos reintegrarían en el hotel al finalizar la prueba y a hacer el chequeo de los materiales. En nuestro caso era a partir de las 2 de la tarde por lo que nos sobraba el tiempo. Una vez entregada la valija, solo quedaba la mochila y su contenido para los próximos 7 días. Si te olvidabas de algo, no había nada que hacer.

En Buenos Aires no conseguí polainas pero sabía que ese día las iba a poder comprar en la tienda de la organización. Me comí una hora de cola al rayo del sol, como para ir aclimatándome, y cuando las pedí noté que venían sin pegamento. Explico brevemente, estas polainas tienen un elástico que se ubica arriba del tobillo y en la parte inferior se sujetan a la zapatilla mediante Velcro a la altura de la suela para evitar que ingrese arena. Claro, ese Velcro hay que coserlo o pegarlo. Obviamente no vendían el pegamento y tratar de coserlo con el kit de costura de hotel era imposible. Cuestión que mis polainas siguen intactas sin haber sido estrenadas.

No solucionado este tema, tenía que solucionar uno más importante y era tratar de hacer entrar todo en la mochila nueva. El consenso en la jaima era llevar apenas unas calorías más que las exigidas. Me costó aceptar ese hecho porque estaba claro que íbamos a quemar entre 3000 y 4000 calorías diarias pero finalmente no me quedó otra. Sabía que si llevaba mucho peso iba a sufrir más de la cuenta. Por otro lado y a propósito había llegado con 2 kilos por encima de mi peso normal. Tenía reservas para quemar.

Como parte del lifting de mochila también decidí dejar el hornito y la caserolita. Esta última no entraba pero vino bien evitarla porque además tenía su buen peso. En esto le tengo que dar las gracias a Ramón porque el sí cargó con la propia que era bastante más liviana pero sin tener porqué hacerlo me bancó toda la carrera ya que comí caliente gracias a él.

Almorzamos a eso de las 12 y enseguida se hizo la hora de entregar las cosas. Fuimos con Ramón para no esperar a último momento.

De entrada se entregaba la valija y de ahí pasabas a la siguiente mesa en donde entregabas la declaración jurada con el detalle de las calorías, los elementos obligatorios y cualquier otra cosa que uno fuera a llevar.

Nos dieron los números, uno para el pecho y otro para la mochila. A continuación el chip y luego pesé la mochila. Grata sorpresa cuando vi que solo pesaba 10 kilos. Pensé que iba a estar alrededor de los 15. De todas maneras, con las dos caramañolas llenas y la bengala obligatoria, se agregaban 1,8 Kg.

Próxima mesa, chequeo médico. En realidad lo que hacían era revisar si tanto el ECG como el formulario médico estaban debidamente completados y firmados. Me hicieron un par de preguntas y me entregaron las pastillas de sal. Fundamentales para evitar la hiponatremia. Igual por las mías había llevado sobrecitos de Clight Hidrade como para tirar para arriba.

En esta parte se le complicó un poco el tema a Ramón porque si bien había traído el ECG y el certificado médico, este último no estaba redactado en el formulario exigido.

Tres de la tarde aproximadamente, ya estábamos casi en autosuficiencia. Solo quedaba la comida de la noche.

Volvimos a la jaima y nos tiramos a hacer fiaca mientras esperábamos la hora de comer.

A las 5 fue el briefing, nada interesante excepto que mostraron como utilizar la bengala.

A eso de las 6 partimos a hacer la cola y como buenos latinos encontramos la forma de que la nuestra fuera más rápida. Era la última comida abundante comparada con los liofilizados que nos esperaban en la mochila.

A las 8 y monedas ya estábamos todos durmiendo.

Domingo 4 de abril – Etapa 1, 29 Km. de IRHS a KHERMOU
(Haciendo click en el título se puede ver el recorrido en Google Maps y jugar con la info)

A eso de las seis menos diez amanecimos con los gritos de los tuaregs encargados de desarmar las carpas: “iala-iala, iala-iala”. Era una tortura que nos iba a acompañar todas las mañanas excepto el día de descanso luego de la etapa de 82 Km. No solo venían corriendo gritando eso sino que sacaban la carpa con el envión.

Primer desayuno en autosuficiencia, huevos revueltos con jamón. Bastante aceptables.

Últimos ajustes a la mochila. Hicimos la cola para retirar la ración del agua y lentamente hacia la largada en donde nos sacamos una foto para ver el antes y el después.

Entre las recomendaciones que nos hicieron antes de largar creo que la más importante fue la de tomar la etapa para aclimatarnos y no salir a romper relojes.

Cuenta regresiva y largamos. Cómo se sentía la mochila! Uno entrena con peso pero nunca tanto.

Enseguida se formó un camino de hormigas que se habría de repetir todos los días. Mirabas para adelante y encontrabas una hilera interminable de gente, mirabas hacia atrás y la misma continuaba hasta perderse.

Hacía calor pero por suerte había bastante arena en suspensión que lograba un efecto similar al de unas tenues nubes.

A uno de los corredores se le cayó la bolsa de dormir y para mis adentros me reí pensando en lo flojo que la había atado. A los 500 metros me pasó a mí….

En ese momento se me escapan Ferrán y Antonio y los pierdo de vista.

Ya en el kilómetro 12 aparecen las primeras dunas pero duran poco.

En el km. 13, 4 aparece el primer check point (CP1), había llegado hasta ahí con el agua justa.

Uno imagina al desierto como algo monótono pero en realidad la diversidad de paisajes es enorme. Pasamos por un pequeño valle antes de desembocar en una meseta en la que se empezaban a ver pequeñas dunas cada vez más seguido.

Imagen de previsualización de YouTube

Recién empecé a entrar en ritmo entre el CP1 y el CP2. Llegando a este último veo una cabeza con un Buff de Argentina y sin duda era Ramón. Le voy acortando distancia de a poco hasta que lo alcanzo pero estando ya en la zona de dunas, tengo que parar a sacarme la arena de las zapatillas porque me estaba molestando bastante.

Se me escapa pero enseguida empiezo a levantar el ritmo, lo alcanzo, sigo unos metros con él y me voy en busca de Ferrán y Antonio a quienes alcanzo más adelante.

Terminamos las dunas en el kilómetro 24 y monedas. Ya faltaba poco.

Sin mucho más para destacar, recorro los km faltantes y llego a la meta. Etapa 1 adentro.

Ahí empezaba el ritual de todos los días. Retirar el agua (generalmente 4,5 litros) que nos debía durar hasta la mañana siguiente. Ir a la jaima, tomar el Recovery, almorzar y esperar a que fueran llegando los demás.

Toni y Josef ya estaban en la jaima y de a poco fueron llegando los demás.

Ese día desayuné los huevos revueltos (370 calorías), durante la carrera comí 3 paquetes de Club Social (330 calorías), Endurance Recovery (160 calorías), almorcé Cerdo (380 calorías) y a la noche Lasagna (510 calorías). Total para el día: 1750 calorías contra un consumo de 2400.

Imagen de previsualización de YouTube

Lunes 5 de abril – Etapa 2, 35,5 Km. De KHERMOU a JEBEL EL OTFAL.

Por suerte seguimos con las noches poco frescas. Generalmente en el desierto la dispersión entre día y noche es muy grande, llegando la temperatura a acercarse a los 0 grados.

Dormí mal, estaba incómodo, no encontraba la postura. Amanecí cansado.

Josef pegó el grito: “es mi cumpleaños!!!!” con lo que nos encargamos de despertar a medio campamento cantándole.

Esta etapa me resultó muy dura, largué cansado y la mochila me pesaba más de la cuenta.

Corrí lo que pude que fue poco y el resto traté de mantener una marcha a velocidad digna.

Hizo muchísimo calor y el agua me alcanzó a duras penas.

Ya en el kilómetro 3,8 encontramos la primera trepada que resultó ser poca cosa si la comparamos con la interminable trepada que tendríamos después del CP1 y un chiste respecto de la última que era una pared literalmente.

Los CP estuvieron muy separados para mi gusto. El 1 en el Km. 11,4, el 2 en el Km. 20,3 y el 3 en el Km. 28,8. Fue un día muy caluroso y llegabas con sed.
En el 4,8 teníamos una segunda trepada que luego nos llevaría a una meseta eterna de unos 5 Km. aproximadamente hasta llegar al CP1.

Luego desde el Km. 13,7 y hasta el 17,8 enfrentamos a trepar el Hered Asfer para después caminarlo por la cresta.

Una vez alcanzado el CP2, cruzábamos un pequeño río y nos enfrentábamos a unos 8 Km. casi llanos pero llenos de piedras que terminaban en el CP3 y que bastante antes de llegar al mismo nos quedaba claro que no había otra salida más que atravesar la pared que teníamos enfrente. Era un crimen.

El primer tramo esquivando piedras grandes mezcladas con arena, el segundo tramo arena suelta que empezaba a empinarse hasta llegar a una zona de puras rocas y trepada vertical. Alguien usó la bengala porque había un corredor mayor que estaba en problemas, antes de eso empezamos a pasarnos la voz pidiendo un médico.

En este lugar el calor era insoportable, habíamos caminado hasta el CP3 con el sol de frente pero corría algo de aire. Ahora al estar frente a la pared de piedras, se había transformado en un horno.

Finalmente, luego de las rocas tocó otro tramo de arena. Una cornisa en la que habían instalado una cuerda porque era complicado pasar.


Gran alivio al llegar arriba. A lo lejos se veía el campamento. Saco fotos y empiezo a bajar. Todavía la tortura no había terminado.

Las rocas eran lisas y en consecuencia era fácil resbalar. Por suerte los bastones ayudaban.

Termino de bajar y me encuentro con dunas. El paisaje era espectacular pero la verdad que ya no quería más. Para colmo en el medio de las dunas encuentro un vehículo de la organización con un corredor tirado en el piso recibiendo suero. Dantesco.

Por suerte terminan las dunas no sin antes hacer una linda trepadita y luego nos quedó un poco más de un Km. para llegar la meta.

Fue para mí el día más duro. Estaba destruido. Hasta me pareció más duro que un UltraMan.

Imagen de previsualización de YouTube

A la tardecita nos entregaron los primeros e-mails. Ahí te das cuenta lo solo que estás.

La comida del día fueron los huevos revueltos, 4 paquetes de Club Social, arroz con pollo para el almuerzo, 5 Clight Hidrade, 1 Recovery y cerdo con arroz a la noche.
Total 1826 calorías para un consumo de 2619.

Imagen de previsualización de YouTube

Martes 6 de abril – Etapa 3, 40 Km. De JEBEL EL OTFAL a TAOURIRT MOUCHANNE.

Los muchachos del “iala-iala” no perdonaron y por tercera vez consecutiva empezaron por nuestra zona. De todas maneras dormí bien, seguro que fue obra del cansancio del día anterior y tal vez la cabeza que sabía que si no descansaba bien, ponía en riesgo mi continuidad en la prueba.

Fue una etapa dura por la distancia pero me parece que fue la que mejor hice. De entrada me mentalicé a correrla toda, a ritmo de desierto claro.

Y así lo hice. Pude correr prácticamente hasta el Km. 29 y de ahí la idea era alternar, uno trotando, el siguiente caminando.

Imagen de previsualización de YouTube

Tuvimos una trepada a la altura del Km. 9 pero después de lo que habíamos pasado el día anterior, fue una pavada. De ahí en más, prácticamente fue todo llano. Con sol rajante pero llano.

Antes de llegar al CP 2 en el Km. 24, lo alcanzo a Ramón. Siempre salió más fuerte y lo terminaba alcanzando a esa altura. Corrimos un poco juntos pero después me alejé.

Llegué al CP2 que estaba en medio de una enorme laguna seca. Tomé agua, recargué rápido las caramañolas porque no quería perder ritmo. Venía justo con las piernas y no quería aflojar. Cuando estaba por seguir me agarra una mujer de la organización y me dice que tenía el número de la mochila muy bajo y que lo tenía que corregir pero que además no me podía ayudar. Se quedó al lado mío hasta que lo acomodé, acción que implicó sacarme la mochila, desengachar el número y volver a ponerlo. La quería cagar a trompadas.

Canalicé la bronca en salir de ahí lo más rápido posible.

Mirara para donde mirara no había nada, una sensación de inmensidad increíble.

El sol pegaba lindo. Llegué al Km. 29 y empecé con la idea de alternar kilómetros pero estaba más cansado de lo pensado y me costó hacerlo. Tuve que caminar más de lo querido hasta que entramos en una sección con más arena.

En esta parte, aproximadamente en el Km. 33, para mi sorpresa me pasan Ferrán y Antonio (pensé que estaban adelante), el primero venía con la rodilla complicada.

Me quedo con David, otro de los españoles. Desde el CP2 que nos veníamos pasando mutuamente. Yo venía justo de agua y al final le tuve que pedir un poco. El CP3 estaba demasiado lejos respecto del anterior. Eran 11 Km. pero con el sol fuerte se complicó. Llegamos juntos, el se quedó a descansar pero yo preferí seguir. Faltaban 5 Km. para llegar. Me tomé casi toda la botella de un saque, guardando un fondito para el final.

Saliendo del puesto encontré más dunas que por suerte duraron poco más de un kilómetro y después de a poco empezó a aparecer la piedra.

Faltaba poquito. Alterné trote y caminata, las gambas no daban más!

Unos 100 metros de dunas y 1 Km. más de trote por las piedras para llegar a la meta. Qué alivio!

Todos los días en la llegada nos daban un vaso de té porque Sultan era el sponsor de esta edición. Imposible sacar más de un vaso el primer día pero fuimos insistiendo y logramos que aflojen en los días siguientes. El té tenía un sabor exquisito y dulzón.

Se me fue la mano y tomé demasiados. Llegué a la jaima medio mareado y me tuve que acostar unos minutos hasta que se me pasó. Fue mucha azúcar de golpe y el tanque estaba vacío.

Ese día ingerí los huevos revueltos, 4 paquetes de Club Social, 5 Clight Hidrade, carne con salsa BBQ y arroz con pollo a la noche. Eso me da un total de 2560 calorías y en carrera consumí 2821.

Imagen de previsualización de YouTube

…continúa acá…


Acciones

Informacion

16 respuestas a “25th Marathon des Sables – Sahara Sud Marroquí 2010 (Primera Parte)”

27 04 2010
Tweets that mention 25th Marathon des Sables – Sahara Sud Marroquí 2010 (Primera Parte) « Juan A. Craveri | De la palabra a la acción -- Topsy.com (21:54:28) :

[...] This post was mentioned on Twitter by Juan Craveri and Guillermo Martin, Juan Craveri. Juan Craveri said: 25th Marathon des Sables – Sahara Sud Marroquí 2010: http://wp.me/pozUf-6W [...]

28 04 2010
felix (13:18:00) :

buenaaaaaa!! ahora te cuento que por lo que relatas, con autosuficiencia y todo, comias mejor que yo en el mejor de mis dias aca!! jaaaaa

…”huevos revueltos, 4 paquetes de Club Social, 5 Clight Hidrade, carne con salsa BBQ y arroz con pollo a la noche”…eso es un banquete!!

deducimos que Sultan es una marca de te? trajiste algo?

esta muy buena la foto donde se ve el “iala-iala”

ampollas nada por ahora?

vamos con lo que queda del relato!!

28 04 2010
susana segurel (14:55:43) :

Muy bueno!!! espero lo que sigue…y felicitaciones!!!

28 04 2010
Emilio (23:44:00) :

Grande Juan, muy buena…..esperaremos la segunda parte.

30 04 2010
Ines Bidondo (11:06:42) :

Juan, muy bueno!

3 05 2010
Anita (15:02:42) :

Inicialmente, cuando vi las fotos por FB me preguntaba porque corno no habías llevado polainas, e imagine que tenias puestas unas super-medias-utra anti-arena pero parece que era mas simple el porque. Una pena! Igualmente estar en un lugar así haciendo esa terrible carrera debe ser increíble aun cuando tengamos la incomodidad de la arena dentro de las zapas.

besos

3 05 2010
Juan (15:41:39) :

Reventé los pies pero valió la pena. Para la próxima, si la hay, polainas si o sí!!!

4 05 2010
José (09:50:11) :

Excelente relato, brillante desafió. Me encanto el menú y x esa causa estoy pensando en inscribirme para la próxima, comencé las gestiones para comprar un JL421 Badonkadonk para acompañarte jajajajaja.
Buenísimo, te felicito

4 05 2010
Juan (10:07:51) :

jajajaaj! sobre todo el menú. Para la próxima me voy a esmerar un poco más.

7 05 2010
Sergio Moya (09:22:03) :

IMPRESIONANTE !!!!, sencillamente IMPRESIONANTE
Tengo un problema como me conozco ya me veo intentandolo !!!!
Realmente tu relato motiva a hacerlo

Saludos

7 05 2010
Juan (10:46:42) :

Muchas gracias Sergio!

11 05 2010
Héctor Crespo Figueras (10:52:12) :

Impresionante!!! Tu relato es muy vivo. Da una idea cabal del nivel de exigencia de ‘La Marathon des Sables’, de las características de cada etapa y del grado de camaradería de los participantes y con quienes compartías la misma ‘jaima’. Tu esfuerzo y tu logro se ven reflejados en cada línea.
No sé que meta ya te queda alcanzar como atleta! Bravo una vez más! Abrazo. Héctor

11 05 2010
Juan (23:36:40) :

Muchas gracias Héctor!
Tengo pensado algo interesante para este año y algo aún más para el próximo. Veremos…

24 05 2010
Juan Sebastian (13:11:36) :

Hola juan como vas, de verdad que fue un honor haberte conocido y sentirme mas en casa con gente de latinoamerica, espero volver a encontrarnos alguna ves en sables por que es seguro que debemos volver. muchas gracias por todo y me alegra que hallas puesto el video de los dos muchacho mas jovenes de la carrera .

Gracias y Mucha Suerte Amigo

24 05 2010
Juan (15:13:02) :

Muchas gracias! Por supuesto que debemos volver. Fue un placer y honor para mí también el haberte conocido.
Abrazo grande,

Juan

25 09 2010
Gabriel (10:34:28) :

Juan: que lindo todo lo que comentás , uno se da cuenta de lo difícil que es . Felicitaciones , sos un GRANDE , saludos.